Durante este tiempo de distanciamiento social y cuarentena, usa tu congelador como una herramienta para mantenerte sano a ti y a tus seres queridos. Las comidas pueden ser una fuente de comodidad simple en estos tiempos de ansiedad. Y aunque normalmente una cena casera podría basarse en el día de compras y productos perecederos, ahora tiene más sentido preparar un plato delicioso que se mantenga durante días, semanas e incluso meses.

 

Todo en una olla (y si es cocción lenta, mejor)
Si se puede cocinar en una sola olla grande, probablemente se congele bien. Piensa en platillos como un estofado, un caldo o salsa para pasta. Debido a que el líquido se distribuye de manera más o menos uniforme en este tipo de platillos, tienden a resistir muy bien en el congelador. Hay una fusión que ocurre en las comidas preparadas a fuego lento que las convierte en los principales candidatos para el congelador.

 

Aprende a cocinar con verduras congeladas
Considera que esas bolsas de verduras congeladas son parte de la receta, pero no la comida en sí. Los guisantes congelados pueden tener un sabor suave por sí solos, pero cuando se agregan a una sopa o salsa de pasta simple, pueden ser transformadores. No te molestes en descongelarlos primero, ya que el agua que drenan contiene mucho sabor. Es la forma más fácil de comer productos frescos si te faltan verduras crudas o si te preocupa el desperdicio de alimentos en el refrigerador.

 

Ahorra tiempo y espacio con las comidas principales
Cuando tu congelador está abastecido con los platos fuertes precocinados, el trabajo duro ya está hecho. Guarda el valioso espacio del congelador con la pieza central de una comida, luego usa los ingredientes de tu refrigerador (como hierbas frescas o verduras de hoja verde) y la despensa para preparar guarniciones. Usa productos frescos para agregar un toque final crujiente y de acidez, algo que el congelador no puede proporcionar. Terminarás preparando menos ingredientes y limpiando la mitad de los platos.

 

Usa bolsas de almacenamiento inteligentes y flexibles
Cualquier cosa que uses para el almacenamiento debe estar sellada adecuadamente. Hay bolsas reutilizables y que inclusive son aptas para lavavajillas, contienen todo tipo de alimentos y se adaptan perfectamente a los rincones y espacios de tu congelador.

 

Sé creativo con los accesorios de cocina
Usa bandejas de cubitos de hielo para congelar el caldo de pollo y vegetales. Este simple truco agrega profundidad a cualquier comida. Puedes poner cubitos de caldo congelado en una sartén caliente sin tener que preocuparte por descongelar un lote completo.

 

No almacenes lo que no te vas a comer
Por alguna razón, las personas almacenan en sus congeladores cosas que nunca cocinarían para sí mismas o pedirían en un restaurante. Es por eso que sueles encontrar cosas en el fondo de tu congelador que compraste hace años. ¡Ahorra ese espacio precioso para las cosas que te entusiasmará comer!

 

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