La berenjena es un vegetal muy característico, tanto por su sabor, como por su textura esponjosa. Tiene una piel lisa cuya tonalidad varía en función de la variedad, siendo las más conocidas la de piel negra o morada.

Cómo prepararla
La berenjena contiene un compuesto químico llamado solanina, que en elevadas cantidades es perjudicial para el ser humano. Es por ello que se recomienda que sea consumida cocinada (frita, al horno, hervida, o al vapor), y nunca cruda, porque la cocción inactiva la mencionada sustancia. Es cierto que la cantidad que debemos ingerir de este compuesto químico debe ser alta para que realmente podamos hablar de toxicidad, y además su sabor en crudo tampoco es agradable, por lo que no debería presentar mayor problema.
En principio no es necesario preparar la berenjena de forma especial antes de cocinarla, más allá de lavarla bien y cortarla después en función del tipo de plato que vayamos a elaborar. Antiguamente, debido al intenso amargor que tenía este fruto, algunas personas preferían reducirlo lo máximo posible; para ello bastaba con cortar la berenjena en discos y dejarla a remojo unos minutos en agua fría y sal. Después se escurría bien, se secaba con un poco de papel o un trapo limpio, y ya estaba lista para cocinar. Las variedades de berenjenas actuales han reducido muchísimo ese gusto amargo, por lo que no es necesario realizar este paso previo si no somos demasiado sensibles.

Usos culinarios de la berenjena
La berenjena es un alimento muy versátil, que ofrece prácticamente los mismos usos culinarios que cualquier otra hortaliza, salvo por lo recomendable de evitar su consumo en crudo –por la mencionada toxicidad de la solanina–. No es necesario quitar la piel de la berenjena, pues es firme y queda bien tras el cocinado. Tampoco hay una forma de corte idónea, basta con quitar el tallo y después cortar en discos, tacos, bastones, o láminas.
Estos son algunos de los platos, recetas o preparaciones con berenjena que nos dan un ejemplo claro de su versatilidad y de cómo podemos utilizarla en la cocina:

❖Berenjena asada al horno
Es una de las opciones más extendidas en la cocina. Se puede hornear junto a otras hortalizas cortadas en pequeños dados – conocido como corte en brunoise–, añadiendo un poco de aceite de oliva virgen, sal al gusto, y las especias que más nos gusten. El comino, el orégano y la pimienta siempre son una buena opción para aliñar la berenjena.

❖Berenjena a la plancha
Parece la opción más fácil, pero tiene también su letra pequeña para que no nos queden demasiado secas, ni absorban demasiado aceite. Si las remojamos previamente unos minutos en agua y sal, las berenjenas no sólo se ablandan (lo que aligera el cocinado), sino que al haber absorbido parte del agua (por su textura esponjosa), al llevarlas a una sartén con un poco de aceite, se podrán cocinar a la plancha sin mayor problema. Mejor en este caso si las cortamos en discos. Después, se puede añadir sal al gusto y especias si se desean.

❖Berenjena frita
Es un plato bastante sencillo y rápido. Basta con cortar la berenjena (mejor en bastones o discos), pasarla por harina y sal y freírla en una buena sartén con aceite abundante cuando esté caliente. Lo más recomendable es ir sacando las porciones de berenjena y disponerlas en un papel de cocina para que vayan soltando el aceite sobrante. Quedan muy bien adornadas con un poco de miel por encima.

❖Berenjena en guisos
A cualquier guiso podemos añadirle berenjena. Quedan especialmente buenas acompañadas de cebollas, patatas, tomates y un poco de pimentón. A partir de aquí las posibilidades son infinitas, ya que a las verduras podemos añadirles legumbres o proteína animal, bien sea carne, o pescado.

❖Crema de berenjena
No hay mucha diferencia entre esta y cualquier crema vegetal. Basta con lavarla, cortarla en dados, e introducirla en una olla junto con las hortalizas que más nos gusten para acompañarla. El puerro y la cebolla son buenos compañeros para este viaje. Se añade agua hasta cubrir, un chorro de aceite de oliva y sal. Se lleva a ebullición durante unos veinte minutos, y después se deja enfriar un poco. Se tritura, y listo. Se puede aumentar la cremosidad añadiendo un poco de leche de vaca, o cualquier bebida vegetal sin azúcar añadido.

❖Paté de berenjena
También conocido como baba ganush, es muy similar al clásico humus de garbanzos. Básicamente consiste en berenjena previamente horneada, que es triturada junto a un poco de limón, sal, y algunas especias como el comino o el pimentón. Se puede acompañar de unos bastones de zanahoria, o untar en un pan integral. Es una opción estupenda como picoteo en sustitución de otros productos menos recomendables.

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