La primera vez que Carolina Herrera lanzó una colección, en 1981, la pasarela cerró con un vestido de novia, y desde ese momento, la diseñadora siempre se ha inspirado en la novia moderna.

María Carolina Josefina Pacanins y Niño –que más tarde se convertiría en Carolina Herrera por su matrimonio con Reinaldo Herrera– nació en 1939 en Caracas, Venezuela, en una familia bien posicionada. Esto le dio acceso a un mundo que le permitió asistir con 13 años a un desfile de Balenciaga o compartir días con la realeza y noches con el entorno artístico, entre otras muchas cosas.

Es por ello que antes de convertirse en diseñadora y de lanzar su propia marca, era ya una auténtica celebridad en Nueva York y su presencia era frecuente en las listas de las mejor vestidas. Fue la editora de Vogue USA por aquel entonces, Diana Vreeland, quien le animó a lanzarse al diseño de moda. Amiga de Jackie Kennedy y de artistas como Robert Mapplethorpe o Andy Warhol, no le fue difícil introducir sus diseños, a comienzos de los años ochenta, entre lo más notable de la alta sociedad neoyorquina.

Decidió entonces mudarse con su familia a Nueva York y fundó Carolina Herrera, Ltd. La firma se convirtió enseguida en un referente de lujo y exclusividad, y ha liderado desde entonces un imperio que ha crecido rápidamente logrando infinidad de éxitos.

En sus colecciones –que presenta dos veces al año en Nueva York– siempre ha sido fiel a su espíritu: sus creaciones tienen especial cuidado en los detalles, están dirigidas a mujeres sofisticadas del mundo entero y se presta especial protagonismo a vestidos y trajes de chaqueta en los que impregna su bagaje y su estilo de vida. Un estilo que es reflejo de su propia vida e imagen, la de un personaje con un estilo personal muy marcado.

“Tengo la responsabilidad con la mujer de hoy de hacerla sentir segura de sí misma, moderna, y sobre todo, bella.”

-Carolina Herrera

Su éxito es un fenómeno especial. A partir de su primera colección, el salto definitivo en su carrera lo obtuvo con la creación del vestido de novia de Carolina Kennedy en 1886. Para 1987 presentó la colección de vestidos de novia, siendo un elemento clave para la diseñadora.

En 1987, un acuerdo con el grupo Puig para el desarrollo de fragancias permite a Herrera abrirse a nuevos mercados para en 1988 lanzar su primer perfume. El éxito de los primeras fragancias marca el principio de los reconocimientos internacionales. Estos logros incitaron a Puig a incorporar la totalidad de la actividad de la firma Carolina Herrera en su grupo en 1995.

En 2001 nace CH Carolina Herrera, una marca que se ha ido posicionando en el sector de los accesorios y monturas para gafas.

Casada con el aristócrata Reinaldo Herrera, la diseñadora tiene cuatro hijas. Carolina, la más pequeña, se ha dedicado a la empresa siendo la creadora e imagen de las campañas publicitarias de varios de sus perfumes.

En 1991 fue galardonada por la Asociación Norteamericana de Diseñadores Hispanos, con el premio a una década de creación artística. Seis años más tarde, la infanta doña Pilar le entregó la medalla de oro del Spanish Institute de Nueva York. En 2008 ganó el premio CFDA (Council of Fashion Designers of America) por su exitosa carrera profesional. Y en 2012 ha sido nombrada Doctora Honoris Causa por el Fashion Institute of Technology (FIT). La diseñadora fue incluida entre los 100 latinos más influyentes del 2007 por la revista People.

A lo largo de los años se ha construido una marca excepcional con los valores de lujo, de intemporalidad, de emoción y de elegancia. Una marca, también símbolo de Nueva York y de la mujer neoyorquina, que no ha dejado de desarrollarse, de crear nuevas líneas de productos y que ha ampliado su público, manteniéndose en una coherencia perfecta con sus valores de calidad.

Hoy en día comprende el prêt-à-porter de lujo y los vestidos de novia bajo la marca Carolina Herrera New York, que continua posicionada en lo más alto de la Semana de la Moda de Nueva York y es frecuente ver sus diseños en ceremonias de etiqueta. No en vano, no hay entrega de los Premios Oscar en los que alguna actriz no luzca uno de sus majestuosos diseños. “La alfombra roja es muy importante –define Herrera–. Hay que poner mucha atención en vestir a la persona adecuada de la forma correcta. Tiene que quedar un look perfecto”.

También la colección lifestyle CH Carolina Herrera –que incluye prêt-à-porter tanto femenino como masculino y complementos–, una gama de fragancias de éxito y una línea de gafas. Recientemente se ha introducido en el diseño de ropa para niños.

En 2015 Herrera ejerció como madrina en la IV edición de los premios Who’s On Next, el reconocimiento de Vogue España a los jóvenes talentos patrocinado por Inditex, y recibió el premio ‘Who’s On Next Icono de la Moda’. “Cuando alguien dice ‘anoche estuvo Carolina’, todo el mundo sabe de qué Carolina se trata”, dijo el fotógrafo Mario Testino –recién llegado desde Londres para presentar a su amiga, la diseñadora venezolana–, minutos antes de que ésta subiera a recoger su galardón.

“Un vestido de novia es tanto íntimo como personal para una mujer, debe reflejar la personalidad y estilo de la novia.”

-Carolina Herrera

Anna Wintour, actual directora de Vogue, aludía a la férrea personalidad de la etiqueta de la siguiente manera: “Carolina Herrera tiene un estilo constante. O bien se tropezó con el elixir de la eterna elegancia o es una maestra en el arte de variar sutilmente un tema ganador”. La diseñadora y alma de la casa parece tener clara la fórmula del éxito: “La moda tiene que ser un placer para la vista. Las formas y las proporciones han de serlo para el intelecto”.

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