Ante las ultimas circunstancias en el mundo la vida nos pone de frente a lo inesperado, lo incalculable y lo no deseado. Y no es una novedad en la vida del ser humano, durante todos los tiempos la incertidumbre es parte de la existencia y tal vez antes era mayor el peligro y la adrenalina circulaba con más frecuencia por el cuerpo de nuestros ancestros.

La diferencia hoy en día es que nos hemos acostumbrado a la comodidad de la vida moderna y sufrir es toda una afrenta. Cuando nos topamos con sorpresas desagradables las primeras reacciones a los hechos evidencian nuestra personalidad y después del primer impacto la actitud tendrá un papel relevante. De acuerdo a esa actitud tomaremos decisiones y con nuestras acciones nos conoceremos primero a nosotros mismos y nos develaremos ante los demás.

¿Cómo saber si tengo las herramientas necesarias para manejarme a mí mismo cuando las cosas no resultan como quiero? Las intenciones pueden ser muy buenas, se podrá trabajar arduamente para tal o cual resultado, sin embargo en el amor, los negocios, la educación de los hijos o las oportunidades surgen desavenencias. Habrá personas que vean claramente su realidad y aprendan de los reveses de las circunstancias, hasta dan la impresión de que todo les sale cada vez mejor y logran sus propósitos.

Hay otros que difícilmente asimilan sus resultados, se dan por vencidos y se sienten frustrados, con mala suerte y fácilmente pueden caer en el conformismo y la mediocridad. Hay triunfadores naturales, perseverantes, con visión, audaces, que sobre la marchan van puliendo sus talentos, otros son temerosos, tal vez porque la vida no les ha sonreído tanto y su carga emocional y sus creencias se convierten en las piedras que entorpecen su camino.

Esto no es determinante para llegar a la plenitud, el esfuerzo tendrá que ser mayor seguramente sin embargo se puede pues todos los caminos son transitables con los elementos necesarios cuando la persona se empeña, se cultiva y toma la mejor actitud. La constancia y la determinación serán la guía para quien desee realizarse. Tener fe, paciencia, esperanza y ser positivo son fundamentales para lograr metas, no importa la edad, hay innumerables ejemplo de personas exitosas por todo el mundo con la característica de no darse por vencidos, de levantarse después de caer con más entusiasmo aun, ellos son los que pueden lograr sus sueños.

De ahí que el optimismo juegue un rol central, desde la sonrisa hasta el caminar erguido son detalles que te cambian el panorama y ver diferente el horizonte. No es lo mismo caminar mirando el piso que volteando a ver las estrellas. Detalles tan simples marcan la diferencia. Sin caer en la fantasía y los sueños lindos cinematográficos, es importante siempre tener un plan a seguir, motivarse con metas cortas, otras del día a día, como los asistentes del programa AA, tenerse paciencia mientras se elaboran los proyectos, aterrizar las ideas y no quedarse en el aire, buscar consejo a quienes tienen camino andado, reconocerse el avance ya sea poco o mucho y mantener el entusiasmo, la alegría, el optimismo como bandera para continuar en cada caída, en cada error y en cada momento desagradable.

Para mí no existe el fracaso, existen oportunidades para crecer y/o  experiencias de vida: una vez alguien me cuestiono: ¿Qué se siente ser una fracasada? Por motivo de ser una mujer sola, a lo que contesté que yo era una persona fuerte, decidida y segura, consiente de mi valía como ser humano y como hija de Dios y no tenía ningún motivo para sentirme fracasada, todo lo contrario, tengo muchos motivos para sentirme agradecida, bendecida y feliz.

La actitud ante nosotros mismos nos hace ver el mundo de colores o gris.

Bendecido mes de abril para todos.

Namaste.

Por: Paty Maytorena

Yoga Terapia

patymaytorena@hotmail.com

Cel. (667) 751-2884

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