Si quieres saber lo que pasa en tu cerebro cuando te enamoras de una prenda, del color de tu ropa o simplemente cuando vas de compras, quédate a leer esta página.

Las neurociencias actualmente juegan un papel importante no sólo en la salud mental como tal, hablando de medicamentos o terapia ya que además están siendo aplicadas en la elección de colores para las colecciones de los diseñadores y en lo colores de los logotipos de las marcas para asegurarse de que sean más exitosas. Pero no te preocupes, nadie está tratando de “lavarte el cerebro”, son estrategias para que te sientas más cómodo y seguro cuando adquieres alguna prenda o producto; de hecho, incluso te puede ayudar a mejorar el ánimo o tu autoestima cuando las cosas no van bien… por eso todas las mujeres sabemos que las compras, además del chocolate, son una excelente “terapia”.

Los colores tienen asociados diferentes significados por cuestiones culturales. Las tradiciones han hecho que se les dote una carga emocional a ciertos colores como el negro para el luto (en otras culturas es el blanco), el rojo para el amor y la pasión, el rosa para la ternura y la feminidad; pero lo cierto es que también repercuten en las emociones. Se ha descubierto que cada color tiene destinada una parte del cerebro para ser procesada y no todos los colores reciben la misma importancia en nuestra mente. Ofrecer sensaciones y sentimientos es lo que cautiva al comprador, esto se realiza mediante el neuromarketing, que se basa en el estudio del cerebro sobre la comprensión del patrón que rige el proceso de compra, a través de la cual los expertos han argumentado que la atención de los consumidores se capta a través de la creación de imágenes que emocionen.

Cuando estás de compras frente a una serie de prendas que te gustaron, una parte de ti toma la decisión pero en realidad la decisión definitiva la tiene tu subconsciente ya que analiza rápidamente experiencias previas con una prenda (si se sube por el elástico voy a estar incómoda, se parece a una que tenía cuando era pequeña y me encantaba, traía algo de ese color cuando terminé con mi novio…); además si las figuras o estampados son difíciles de procesar para el cerebro o te marean, la prenda se descarta. Cuanto más intensa sea la emoción generada, más profunda será la conexión neurológica con el comprador básicamente encaminada a generar bienestar y satisfacción.

Existen a través de la historia varios estudios que relacionan algunos colores con ciertas emociones, hay escritos desde 1810, de Goethe, hasta algunos más recientes como el de Daniel Goleman, que en la actualidad sigue siendo la base para otros estudios más recientes y profundos. En resumen, te presento la siguiente información:

Rojo: El efecto de este color es tan peculiar como su naturaleza. Nos da una impresión de gravedad y dignidad, al mismo tiempo gracia y atractivo.

Amarillo: En su mayor pureza siempre va con la naturaleza de brillante como el Sol y tiene un carácter sereno, jovial y suave.

Azul: Como matiz es poderoso como el mar. Su apariencia es una especie de contradicción entre excitación y reposo.

Verde: Si los dos colores elementales (amarillo y azul) se mezclan en perfecto equilibrio de manera que ninguno predomine, el ojo y la mente reposan como resultado de esta unión.

Así que ya sabes, la próxima vez que vayas de compras, pregúntate si lo que tienes en la mano es lo que necesitas o tu mente te está pidiendo algo más. Atrévete a usar lo que te haga feliz.

Por: Dra. Gema Lucero Sánchez

Gutierrez de Lara

dralucero0@hotmail.com

Médico Especialista en Psiquiatría

Fundadora de Centro de

Rehabilitación e Inclusión Infantil

Teletón Tamaulipas

Sierra de Venados 348,

Mazatlán, Sinaloa.

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