Hoy  en el mes que se festeja a la mujer entrevistamos a, Erendira Paz, mujer sinaloense y una profesional de la salud mental, quien se ha capacitado con pasión y perseverancia en la psicología clínica con especialidad en terapia familiar.

Eréndira, estudió la licenciatura en psicología en la Universidad Autónoma de Sinaloa, especializándose en psicología clínica y educativa, cuanta a su vez con diplomados en psicología Gestalt, estrategias de intervención y evaluación infantil, desarrollo humano con enfoque en competencias emocionales, estrategias de intervención en crisis con adolecentes, desarrollo humano, tanatología, trastorno de la personalidad en el niño y el adolecente, trastorno de personalidad en el adulto, programación neurolingüística, intervención psicoterapéutica y actualmente cursa la certificación en consejería en adicciones.

Cuéntenos ¿Quién es Erendira Paz?

Antes que nada, soy orgullosamente una mujer y madre sinaloense, nacida en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, que pasó su infancia y adolescencia en las ciudades de Mazatlán y Culiacán. Soy esposa y madre de 3 hijos, Psicóloga Clínica, Comunicadora en TVP realizando capsulas con Arely Inzunza y Grupo ACIR en amor con María Luisa Guerrero; Conferencista, Articulista en la Revista Gente Sinaloa y Asesora del departamento de psicología en la Clínica Renace Hoy Culiacán.

¿Cómo compaginas el ser terapeuta, vivir en pareja y ser madre?

Creo firmemente que las mujeres tenemos un don especial, que heredamos directamente de nuestras mamás, que nos permite estudiar, trabajar, ser esposas, madres, consejeras, enfermeras, confidentes, amigas y compañeras. Estos roles los interpretamos simultáneamente muchas veces cada día. En ese sentido no me considero diferente a todas las demás mamás que todos los días y en todos los frentes mantienen una batalla para cumplir de manera cabal, efectiva y afectiva con las responsabilidades que hemos elegido tener o nos ha tocado desempeñar en el transcurso de nuestras vidas. Y la mayoría de nosotras además lo hacemos con mucho gusto. No me malinterpreten. Como todas, en ocasiones también me canso, me frustro, reniego y en ocasiones como todas hasta me enfermo. Pero siempre encuentro en mis hijos la energía o ese extra que se necesita y sobre todo la motivación para buscar mi superación y por supuesto, la de ellos también.

¿A qué retos te has enfrentado por el hecho de ser mujer?

Yo creo que como todas, en algún momento hemos enfrentado situaciones de género, desde algún piropo en la calle hasta un hostigamiento directo. Aunque se ha avanzado, todavía existen sectores completos de la sociedad que no aceptan ni toleran que una mujer pueda ejercer competitivamente como profesionista o encabezar un emprendimiento o una iniciativa de impacto social. Pero también el ser mujer y tener y vivir en familia, me facilita por otro lado el contacto, con las madres, con los niños y jóvenes y sobre todo me ayuda a crear vínculos de comunicación y confianza con las demás mujeres.

Pero definitivamente tenemos mucho que avanzar y muchos espacios por conquistar por las mujeres. El Reino Unido y la India ya han tenido a grandes mujeres como primeros ministros y en los Estados Unidos se está estrenando una Vice-Presidenta por primera vez en la historia.

Tenemos que luchar para que nuestro estado y nuestro país avancen en ese sentido. Pero no por cuotas de género sino porque exista la plena convicción en la sociedad de que podemos ser tan eficientes o inteligentes como cualquier persona.

¿Qué ha sido lo más satisfactorio en tu carrera profesional?

Hay dos aspectos importantes que considero que son fuente de satisfacción: Primero que nada, el ayudar a que otras personas puedan encontrar paz, plenitud y felicidad en sus vidas a pesar de los problemas y situaciones tan complejas que en un momento puedan estar atravesando y la otra por supuesto, es el crecimiento personal y hasta espiritual que de una manera intensa obtienes tanto a través del estudio y de la preparación, como de la interacción con los pacientes que tratas.cialidad del paciente, la obligación de respetar sus decisiones, la de no usar en beneficio propio o en perjuicio de los pacientes o de terceras personas las capacidades y habilidades que la profesión y la experiencia te brindan. Pero sobre todo y antes que cualquier cosa, toda tu conducta profesional debe siempre manifestar un respeto total y profundo a la dignidad de la persona.

¿Qué crees que hace falta para que las mujeres se animen a romper estereotipos culturales y sobresalgan profesionalmente?

Puede sonar fuerte, pero desde mi punto de vista, lo primero es que las mujeres aprendamos a confiar en otras mujeres, dejemos de vernos como competencia o enemigos. Te explico: México ha tenido candidatas a la presidencia de la república de izquierda, como la Sra. Rosario Ibarra de Piedra; de centro como Patricia Mercado y de derecha como Josefina Vázquez Mota. Ha habido como puedes ver, de todas las corrientes ideológicas, pero en las 3 oportunidades, nosotras, las mismas mujeres, quienes somos mayoría, les hemos negado el voto, nuestro voto, una y otra vez. Sin querer generar polémica, este es un ejemplo de lo mal que estamos y creo que la única forma que tenemos para romper este ciclo de desconfianza es en los hogares, en la infancia temprana de los niños. ¿Cómo? educando a los varones para que sean unos auténticos caballeros y a las niñas no para que sean princesas, sino para que sean unas damas plenas y empoderadas, además de enseñarlos a concluir cualquier actividad y no dejar las cosas a medias, de esta manera los estaremos educando con la capacidad de vivir y realizar sus propios sueños y trazar la senda que las conduzca al destino que elijan y no el destino que otros determinan.

¿Cómo podrías motivar a que las mujeres emprendedoras conviertan su visión de negocios en una realidad?

¡ESTUDIEN! Esto no es cosa de “echarle ganas”. 4 de cada 5 nuevos negocios fracasan porque no tienen detrás el más mínimo estudio de viabilidad, plan de negocios, análisis de riesgos, dictamen de Fuerzas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Como dice el refrán: “No por ser buen cocinero eres un buen restaurantero”. Empieza por saber en qué eres bueno y en que no tanto. Por ejemplo, si se te da el diseño, pero no las ventas tienes que asociarte con alguien que te complemente y te ayude a vender, pero sobre todo a cobrar. Y no se te olvide que tienes que cumplir con tus obligaciones fiscales y ocupas una contadora y que sea competente. Ser emprendedora no es necesariamente ni una vocación ni una obligación para todas; no te va a dar más tiempo libre que empleándote con un horario fijo, pero es más satisfactorio y sabes, al final, vale la pena.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres sinaloenses?

Que Sinaloa es famoso por la belleza de sus mujeres, pero ya es hora de que empiece a brillar también por la inteligencia y la capacidad de todas aquellas compañeras que día a día entregan lo mejor de sí mismas en cada trinchera. Falta mucho por hacer, pero no podemos desanimarnos. Sólo tenemos que animarnos a hacerlo, pero de una manera unida y organizada. Tal vez con un poquito de humildad también, porque muchas veces resulta muy complicado para nosotras estar en un grupo que persiga un fin común.

Cualquier mamá que esté en un grupo de whatsapp del salón de sus hijos sabe a qué me refiero. Pero pese a esto, tenemos mucho con qué salir adelante. Solamente es cosa de no competir de forma destructiva – obsesiva, organizarnos y reconocer en la otra sus capacidades y sobre todo sus potencialidades.

PD: Ser nosotros mismos hace que acabemos exiliados por muchos otros. Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exiliarnos de nosotros mismos. Libro: Mujeres que corren con los lobos

“CLARISSA PINKOLA ESTÉS”.

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