La confianza es uno de los cimientos de la sociedad sin el cual no podríamos coexistir: Si carecemos de ella, entraríamos en la zona del pánico, de la ansiedad, de los delirios y en una tremenda inestabilidad emocional. La confianza es un supuesto, basado en nuestras expectativas de que la otra persona tiene buenas, o al menos neutras (ni buenas ni malas) intenciones con nosotros. Sin embargo, no siempre ocurre así y tenemos que ser cautos y prudentes: desarrollar la confianza en nuestro sentir: la experiencia, el lenguaje corporal, el instinto nos ayudan a medir y evaluar el riesgo de confiar o no en otra persona. Por supuesto en ocasiones fallamos y tenemos que capitalizar esa falla como un aprendizaje.

La confianza requiere que asumamos riesgos como depositar expectativas en el comportamiento de los otros. Este comportamiento escapa a nuestro control. Resultaría insensato confiar en todo el mundo a nuestro alrededor, pero no confiar en nadie tampoco es saludable. Lo más sano es no estar ni en un extremo ni en el otro. Si crees que siempre te engañan o que confías demasiado en los demás quiera deberías revisar los criterios que utilizas para evaluar a las personas. Y es que solo conociendo estos podremos entendernos y por lo tanto eliminar nuestros sesgos o cualquier criterio inútil en la elección.
La confianza no es una virtud pasiva que surge de la nada, no podemos esperarla sentados en el sillón de casa, no podemos pensar que todo irá bien y ya está. Se construye y se ejercita diariamente.

Despídete de los pensamientos catastróficos que te encierran en un círculo vicioso. Hay personas que pueden por un par de segundos cerrar los ojos y soñar que vuelven a su niñez y consiguen saborear ese sueño como si estuviera sucediendo. Otras más saben que es un pestañeo y despiertan sin tristeza, sabiendo que puede, de vez en cuando, revivir o volver a estar en esos bellos lugares de la niñez que te inspiran e infunden esa confianza, esa seguridad, que te recrean esa sonrisa en tu rostro. Si, son esos sueños que te gusta revivir una y otra vez.

Hay personas… muy pocas…que tienen eso claro y sueñan contigo para disfrutar de esos sueños, recuerdos, vivencias, anécdotas y volver a sonreír, regresando al hoy sin dolor, sin sufrimiento, solo con esa gran sonrisa y suspiro en el alma que te hacen volver a confiar en un SI SE PUEDE. Agradecidos con la vida y con quienes son capaces de acompañarnos en algunos sueños y gran parte de la vida…

Vivir el presente es vivir con confianza y en la confianza, significa también entregarnos a nuestros planes, a nuestros sueños y esto, nos habla también de un futuro a corto, mediano o largo plazo, pero permitiéndonos el desafío de dejar que cada cosa nos sorprenda, sin dejar de lado nuestros sueños o metas; vivir cada instante y cada experiencia sin anticipación, pero con conciencia que va encaminado a un propósito de vida: LO PRINCIPAL ES VIVIRLO SIN MIEDO, olvidando vivencias pasadas porque cada día y cada persona es diferente.

Este es el verdadero significado de vivir una vida con CONFIANZA, aceptándola tal cual es, con sus altas, bajas y sus tiempos planos. Nunca significa tiempo perdido porque en todo momento estamos creciendo y caminando, aun cuando pudieras pensar que en este momento estas estancado.

CONFÍA Y COMIENZA HOY A VIVIR CON PLENITUD EL RESTO DE TU VIDA.

 

Por: Erendira Paz
Psic. Clínica
Cédula: 8156408
Correo: erendirapaz2017@hotmail.com
Cel. (667) 996-3761

 

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