El 6 de julio de 1907 nació en Coyoacán, México, Magdalena Carmen Frida Kahlo Clderón, pintora cuya vida estuvo marcada por un terrible accidente que le dejó graves secuelas físicas, pero también por su amor por la vida, por el arte, las tradiciones de su país, la política y por la tormentosa relación que mantuvo con su marido, el pintor Diego Rivera.  Frida Kahlo es la tercera hija de la unión entre el fotógrafo alemán, Guillermo Kahlo, y Matilde Calderón.

Su lucha contra la enfermedad

Desde temprana edad, Frida Kahlo tuvo que soportar el sufrimiento físico a causa de varias enfermedades que la atacaron,  en 1913 contrajo poliomielitis, así fue como empezó varias cadenas de operaciones, lesiones, accidentes. La muy notable limitación motriz y sus varias operaciones hicieron que Frida creciera de modo distinto y a menudo se viera limitada de compartir con otros niños.

Lo que cambio su vida

Hasta los 18 años, Frida, no mostró interés alguno por el mundo del arte. De hecho, estaba más interesada en practicar algún deporte que le devolviera la salud tras la grave poliomielitis que sufrió de pequeña.

Para empeorar las cosas, el 17 de septiembre de 1925 Frida sufrió un gravísimo accidente: el autobús en el que viajaba fue arrollado por un tranvía, quedando aplastado contra un muro y completamente destruido. Esta desgracia la marcaría de por vida pero no le impidió pintar, un caballete especial le facilitaba el poder crear sus obras en la cama y un espejo colocado en la parte superior le permitía verse a sí misma. Los primeros cuadros que pintó fueron autorretratos, ya que, según decía, “me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy el motivo que mejor conozco”.

Influida por las ideas del nacionalismo revolucionario de su país, Frida vestía con largas faldas mexicanas, moños trenzados con cintas de colores, y collares y pendientes de estilo precolombino. Así la encontramos en Autorretrato como Tehuana, de 1943, donde se representa como mexicana “auténtica” y acentúa sus rasgos mestizos, o en el Autorretrato con monos, del mismo año, en el que su figura aparece recortada sobre plantas selváticas y rodeada de animales.

Artists Diego Rivera and Frida Kahlo visit an art gallery exhibition of Jewish portraits by Lionel Reiss in New York.

Amor, arte y política

En 1927 Frida ya frecuentaba ambientes políticos, intelectuales y artísticos donde conoció a Julio Antonio Mella, un comunista cubano, y su esposa, la fotógrafa Tina Modotti. Tina y Frida se hicieron amigas y Tina invitaba a Frida Kahlo a varias reuniones políticas del partido comunista mexicano, organización en la que se incorporó Frida.

Fue en 1928 cuando se encontró de nuevo a Diego Rivera en varias reuniones quien fascinado por sus obras y la animó para que continuara, y desde ese día fue constantemente invitado a la casa de los Kahlo Calderón.

Frida Kahlo y Diego Rivera contrajeron matrimonio en 1929, vivieron vivieron en Nueva York y Detroit, ya que Diego tenía varios encargos de murales allí. Volvieron a México en 1933.

La separación de Frida y Diego ocurre en 1939. En la pintora mexicana expuso en París en la galería Renón et Collea gracias a Bretón, donde se relaciona con el pintor español, Picasso.

André Bretón, máximo exponente del movimiento surrealista, calificó la obra de Frida Kahlo como tal, a lo que ella respondió: “Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad”

Diego y Frida seguían compartiendo parte de su vida social y deciden casarse nuevamente haciendo un pacto amistoso que consistía en vivir juntos, compartir los gastos, seguir con la colaboración artística y suprimir de su relación la vida sexual de pareja.

Su identidad y muerte

Al igual que Dalí, Kahlo creó su propio personaje con su forma de vestir y arreglarse, con vestimentas y abalorios indígenas, con su negativa a depilarse cejas y bigote y su pasión por la cerveza. Frida alcanzó la categoría de mito gracias a las fotografías que le hizo el fotógrafo estadounidense de origen húngaro Nickolas Murayentre 1937 y 1946. Su pasión por la vida y sus ansias de libertad, minadas por sus graves problemas físicos, se resumen en estas palabras de la propia Frida: “Pies para que los quiero si tengo alas pa’ volar”.

En 1953 en México hubo una exposición individual, la exposición fue en la Galería de Arte Contemporáneo. Frida para ese año estaba muy grave de salud y los doctores le prohibieron asistir. Pero Frida llegó a la exposición en una ambulancia, acostada en una camilla.

Frida Kahlo falleció el 13 de julio de 1954, fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, su cuerpo fue cremado en el Crematorio Civil de Dolores y sus cenizas se guardan en la Casa Azul de Coyoacán, actual museo de Frida Kahlo, el lugar que la vio nacer y crecer.

Leave a comment