Empecé a participar en las Olimpiadas de Matemáticas desde que cursaba sexto año de Primaria, porque me interesaba adquirir más conocimientos y conocer personas que compartían mi gusto por los números.

En cada participación aprendía más cosas, sobre todo entender que algunas veces se gana y otras no, al principio me afectaba el resultado pero con el paso del tiempo comprendí que estas situaciones las tengo que afrontar con calma porque en un futuro se seguirán presentando.

El participar en este tipo de olimpiadas te hace cambiar totalmente como persona, te ayuda mucho a crecer y centrarte en tus metas, a cumplir lo que te propongas y eso es lo mejor que te puedes llevar de ellas.

Algo que considero un error es justificar tus “derrotas” hacia los demás. Uno tiene que juntar todo ese coraje para la próxima oportunidad que se presente y así ganar con orgullo.

Lo mejor de estas olimpiadas es el sentimiento que me da cuando paso a otra etapa, por eso cuando estoy a punto de rendirme, recuerdo todos esos momentos y es lo que me empuja a seguir en ellas. Se necesita mucho esfuerzo y dedicación pero sobre todo deseo de ganar.

Pienso que todos los jóvenes debemos esforzarnos de participar en actividades que nos apasionen, esforzarnos porque vale la pena no dejar que el tiempo pase, porque todo lo que se aprende será de mucha ayuda durante el transitar en la vida.

Gran parte de todo esto se lo debo a mi mamá que amo más que a todo por su apoyo incondicional.

Y sé que mis futuros logros serán gracias a ella.

Cassandra Michelle Bueno Sandoval

Alumna de 3er. Grado de Secundaria

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