Originario de Culiacán, Sinaloa, fue el nativo mexicano número 121 que debutó en las Grandes Ligas, él es Julio Urías es un talentoso lanzador zurdo de los Dodgers de Los Ángeles, que tras muchas expectativas ha tenido un inestable inicio de carrera, en el que ha pasado por una importante lesión, problemas legales y por espectaculares actuaciones en los playoffs 2020.
Julio Urías nació el 12 de agosto de 1996 con un tumor en el ojo izquierdo, lo que lo llevó varias veces al quirófano. A pesar de las complicaciones que sufrió, logró crecer con normalidad y pudo jugar beisbol sin problema alguno la Liga de Beisbol Infantil y Juvenil Culiacán Recursos, donde demostró que tenía perfil para convertirse en profesional.

Sus primeros juegos
A los 16 años, Julio fue firmado por los Dodgers en 2013 y de inmediato fue enviado a la filial Clase A, una liga competitiva a diferencia de la liga Rookie en Arizona o Florida donde jugadores dos o tres años más grandes que él comienzan su carrera. En ese nivel, Julio dejó muy buenas impresiones yéndose con 2-0 y efectividad de 2.48 en 18 aperturas. La temporada siguiente fue ascendido a la Clase A Avanzada donde mantuvo números similares a los de la primera temporada. En 2015 fue invitado al Spring Training de las Grandes Ligas donde impresionó a sus compañeros y cuerpo técnico del equipo; inicialmente fue relegado a la Liga Rookie, regresó a Clase A Avanzada, fue ascendido a Doble-A y terminó el año en Triple-A.

Su llegada a Grandes Ligas
En 2016 empezó la temporada en Triple-A y en mayo inició una racha de 29 entradas sin permitir carrera. Tuvo una excelente efectividad de 1.40 en 11 juegos, siete de ellas aperturas, lo que hizo creer a los Dodgers que era el momento de llamar al joven de 19 años a las Grandes Ligas.

El llamado llegó y con 19 años se convirtió en el primer “teenager” desde Félix Hernández once años antes, pero su debut fue complicado. El 27 de mayo de 2016, Urías abrió en Nueva York cuando los Dodgers visitaron a los Mets, un juego en el que Julio batalló para salir de la primera entrada y terminó siendo relevado antes de acabar el tercer inning.

Urías fue enviado a Ligas Menores en cuanto acabó el juego, pero sólo días después fue llamado de regreso luego de la lesión del pitcher Alex Wood. El zurdo estuvo en un ir y venir en Grandes Ligas, pero logró estar en el roster al final de la temporada e incluso lanzó en los playoffs, aunque Los Ángeles cayó ante los eventuales campeones de la Serie Mundial, los Cachorros de Chicago. Lesión A pesar de su éxito en la temporada anterior, Urías comenzó 2017 en Oklahoma City, filial Triple-A.

Fue llamado el 27 de abril, pero después de tres inicios sólidos, fue golpeado con fuerza en sus siguientes dos salidas, ambas derrotas, con 13 carreras permitidas en 6.1 entradas. Fue enviado de regreso a las menores y el 10 de julio sufrió una lesión en el hombro mientras lanzaba en Triple A. La decisión fue someterlo a una cirugía que lo dejaría fuera de acción por más de un año.

Regresó en septiembre de 2018 lanzando 4.0 entradas en tres juegos, y volvió a hacer el roster para la postemporada para lanzar cuatro relevos en la Serie de Campeonato ante los Brewers de Milwaukee, en uno se llevó el triunfo, y tres más en los primeros tres encuentros de la Serie Mundial ante los Red Sox de Boston.

 

El triunfo
Julio Urías flexionó ligeramente sus rodillas para tomar un impulso que lo elevó hasta el cielo. El sinaloense lanzó el último out con el que los Dodgers pusieron fin a una sequía de 32 años sin ganar una Serie Mundial, el momento por el que había esperado toda su vida.

“Fue el out más importante de mi vida”, dijo el sinaloense envuelto en la bandera de México tras hacer historia al tirar el out 27 ante los Rays. “Sabía que todo mundo estaba esperando eso y estoy contentísimo y agradecido con la vida por todo”.

El sinaloense de 24 años se convirtió en el mexicano que más veces subió a la lomita con cinco y se convirtió en el lanzador más joven en la historia de la Serie Mundial en un juego decisivo desde que Steve Howe lo hiciera en 1981. Además, se unió a

Madison Bumgarner (quien lo logró en 2014) como los únicos lanzadores con cuatro victorias y un salvamento en una sola Postemporada. Los 29 ponches de Urías en estos Playoffs son la segunda mayor cantidad en una sola Postemporada de un jugador nacido fuera de Estados Unidos, solo detrás de Orlando Hernández con 31 en el 2000.

Urías sumó su quinta participación en la Serie Mundial para convertirse en el mexicano con más apariciones en el Clásico de Otoño, y qué mejor que haberlo hecho en el juego más importante en los últimos 32 años para Dodgers.

“El equipo de los Dodgers es muy famoso en México, uno viene creciendo con esa familiaridad que es este equipo, este color azul. Me siento contentísimo no solo por mí, sino por mis compañeros y toda la afición que la verdad lo esperaban por mucho tiempo y lo cumplimos, gracias a Dios”, sentenció.

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