Constantemente quisieras que tu pareja fuera diferente, que cambiara?, ¿qué tus hijos, se comportaran siempre como tú quieres? ¿Te desilusionas o decepcionas constantemente de tus amigos, de tu trabajo, etc.? ¿Vives esperando que todo sea como consideras desde tu mente que debería ser todo? Que si es muy enojón, que si se ríe mucho, que si habla poco, estas son tus listas mentales que están juzgando todo lo que debe de ser de acuerdo a lo que tú consideras.

Nuestra mente está constantemente calificándolo todo, dividiéndolo, esto es bueno, esto es malo. Conforme crecemos vamos formando dentro de nosotros mismos algo a lo que yo le llamo lista mental, es una creación, invención de una lista de requisitos específicos por medio de los cuales valoramos, calificamos a algo o alguien, esta nos dice cómo deben ser las cosas, es un condicionamiento mental que siempre está comparando y dictaminando todo (personas, situaciones, circunstancias).

Es poco saludable ir por la vida tratando de controlar cómo deben ser los demás de acuerdo a lo que a mí me conviene o considero de acuerdo a mis heridas y miedos, carencias emocionales o lo que la sociedad dice, cómo deben de ser los demás.

Menciona Enric Corbera, escritor y terapeuta español, “el mayor acto de violencia es querer cambiar a alguien”, pues todos tenemos el derecho y la libertad de ser nosotros mismos.

Cada quien es como es y puede ser, de acuerdo a sus sistemas de creencias, historia, misión de vida. Esto aplica para uno mismo. La lista que creamos nos dice que tenemos que ser como alguien que no podemos ser, esto atormenta, deprime. Hay personas que hasta se desfiguran su rostro, su cuerpo (a través de cirugías) para parecerse a alguien que no son, perdiendo totalmente la identidad, o ¿para qué están aquí?, viviendo sin vida.

Este es un condicionante muy potente pues la vida tiene mucho que ofrecer, está llena de exquisitas experiencias. Esta forma de pensar nos limita de oportunidades. No es que alguien o algo me quite experiencias, me privo yo mismo a través de mi propia mente.

La mente, está generando expectativas, algunas totalmente inconscientes, con las expectativas le estoy cediendo el poder a mi miedo, además de estar juzgando imparablemente. Si las cosas no son como mi lista mental cree, me enojo con los demás, con la vida, con el gobierno, etc. Date cuenta en realidad de por qué te enojas, piensa, siempre es porque las cosas no son como tú quisieras, porque los demás no actúan como a ti te gusta, como tú lo apruebas. En ese momento aparece un conflicto interno.

Viene una gran decepción y con ello una gran oleada de sentimientos que atrapan, estos desbocan nuevamente la mente, generando una vez más un círculo vicioso.

A lo largo de mi experiencia con mis pacientes hay un común denominador que está siempre presente, una falsa creencia muy implantada, del deseo de ser perfectos (¿cómo si fuera posible?) perfectos, según los padres, amigos, compañeros de trabajo, sociedad, etc.

Nunca es suficiente, el vacío se vuelve más grande y la perfección nunca llega. Esta lista mental de perfección genera mucha frustración, resentimiento, desvalorización, deseo de venganza, etc., viviendo para alguien más. Se busca la felicidad, pero sólo se mantiene en la infelicidad, tu lista que va creciendo, jamás te dejará llegar y si eso sucede, si te es posible llegar a la meta, el sabor será amargo pues ya hiciste otra lista de cómo debías sentirte al vivir esa experiencia y no es ni parecido a lo que te imaginabas, vuelves a entrar en este círculo de enojo, insatisfacción, frustración.

Estas listas mentales son tan limitantes e interminables que les queremos decir a los árboles y a las plantas cómo deben de ser, la naturaleza no tiene un patrón regido por el miedo, es libre de ser la maravillosa creación que es, así nosotros.

Te propongo que mires hacia dentro y te liberes de todos los programas mentales que te ha impuesto la sociedad, detéctalos; buen padre, buen hijo, buena esposa, ¿cómo es ser así?

En la vida hay muchos condicionantes que moldean nuestros pensamientos y por tanto nuestro comportamiento, nuestra vida, ¿alguna vez te has preguntado qué pensamientos son tuyos? O ¿es lo que piensan los demás?

Nuestra vida está completamente limitada por nuestras listas mentales. Elimina de tu mente la palabra debo de, tengo que, nos lleva a someternos a nosotros mismos, auto imponernos cargas, sustitúyelo por la palabra yo elijo, yo quiero, esto te dará oportunidades, te liberará de las cargas.

 

Por: Karla Rochín del Rincón

Lic. Ciencias de la Comunicación, Psicoterapeuta Gestalt, Instructora Certificada Thetahealing.

Info. (668) 832-9863

 

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