Desempolvada, sin más ropa encima, la vieja bicicleta que nadie quería ver sale de la jubilación para permitir que sus propietarios felices y confinados entrenen sin salir de casa.

 

En una esquina del cuarto de servicio o del garage, una figura larguirucha con los brazos doblados, modestamente cubierta con una lona tanto para evitar el polvo como para ocultarla, había aguardado el momento para resurgir. Otras, que se habían convertido en percheros o tendederos, olvidadas en la confusión doméstica.

 

Muchos, reanudando el servicio solo estacional y puntualmente, la instalaron en un rincón de la sala de estar, en un vestidor o en la guarida ahora desierta de los más jóvenes.

 

Demasiado pesada, la bici fija de la vieja escuela está de vuelta. Nueva o un poco oxidada, básica o equipada con las últimas características, se ha convertido en el Santo Grial de los confinados. Y la mejor compañera entre cuatro paredes.

 

Virtudes cardiovasculares

Conocer y dimensionar las bondades de un estilo de vida saludable puede ser un gran estímulo para activar nuestras ganas de hacer ejercicio.

  • Quema más calorías que otros ejercicios
  • Glúteos y piernas firmes
  • Huesos sanos
  • Es versátil porque se adapta a tu capacidad
  • Es súper segura (disminuye el riesgo de lesiones)
  • Disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas
  • Permite realizar otras actividades en simultáneo
  • Reduce el estrés
  • Mejora el funcionamiento intestinal

Y tú, ¿aún tienes la tuya?

 

 

* Con información de Le Monde

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