Mucho hemos hablado de lo que está sucediendo en este 2020, a nivel mundial, y vemos en las redes de internet a media humanidad buscando respuestas. Respuestas afuera de sí mismos, y con mucha inquietud de saber “lo que pasará”. No les resto importancia a los que preguntan, que tienen esa inquietud, ni a los que vaticinan, pues tienen ese don.
No obstante, ya de análisis externo ha sido más que suficiente, lo que sigue es mirar al interior de cada quien, para acomodar nuestra vida frente a lo que hay. Ahora, lo que toca es actuar en la línea del cambio, hacia la consciencia y la mejoría individual, pues si cada quien se ocupa de sí mismo, primero que todo, luego podrá ayudar a los demás.
La “Rueda de la Vida”, como herramienta del Coaching, es un ejercicio simple y eficaz para retomar las riendas de nuestra existencia. Calibrar “La Rueda” es un análisis específico, en una mirada hacia el interior, para luego actuar hacia afuera. En un ir y venir, de afuera hacia adentro y otra vez afuera, hasta encontrar balance y fluidez.
Imaginemos que circulamos por la vida, montados en una rueda, que de por sí requiere de aprendizaje y habilidad para viajar en ella, y el viaje se complicó en extremo. Tuvimos que confinarnos y enfrentarnos a cambios drásticos, y es un buen momento para revisar esa Rueda, que seguramente estará cercenada en más de algún eje. Luego habrá que repararla, para seguir adelante.

En este ejercicio, la rueda se divide en siete ejes – hay quienes la dividen en diez, pero la esencia es la misma. Los siete ejes son: el económico, el personal, lo laboral, la salud, lo social, lo familiar y lo espiritual. Habrá que revisar los ejes, en una escala apreciativa del uno al diez, y desarrollar los que están “bajos”, sostener los “altos” y disminuir los excesos; pues el desarrollo personal debe ser armónico y balanceado, aunque no esté al 100% en todos sus ejes, pero sí en una circunferencia que permita rodar por la vida.

Veo que hay millones de personas que están sufriendo por la pérdida del trabajo, cobijo y sustento, y obviamente que por eso no ven los otros ejes, y hasta culpan a Dios o a los políticos o las multinacionales. Se les complica ver los posibles nuevos trabajos, la opción del auto empleo, el eje del desarrollo personal, del ejercicio físico, del valor de la familia, de la sana diversión, de la espiritualidad…

Para el que no tiene trabajo-dinero, esa será su primera preocupación, y aún así insisto en que se deben balancear todos los ejes. Lo económico será consecuencia de una rueda vital bien equilibrada.

No obstante, traigo el ejemplo, de un ejecutivo que lo tenía todo: un buen trabajo, muy bien pagado, gran vida social, salud…, hasta que se enfermó de COVID. Cuando estaba en la cama del hospital, sin poder dormir por el miedo a la muerte, me confió que, de manera intuitiva, y sin conocer este ejercicio, reanalizó toda su vida, revaloró su salud y el tiempo que le restó a su familia por el exceso de horas de trabajo.

¿Qué procede hacer frente a tanto agobio?… Si tu rueda-vida está desalineada deberás elaborar planes específicos para balancearla, de acuerdo con lo siguiente:

Identificar áreas de mejoría:
• Ejes cortos. Sedentarismo, insomnio, dormir de más, pocos ingresos o ninguno.
• Ejes excedidos: demasiado trabajo, excesos de bebida o comida, chateos triviales, mega información (que mucha es fake) búsqueda excesiva de trabajos de “más de lo mismo”, cuando que muchos de ellos desaparecieron.

Decidir, para cada área de mejoría:
• Una o más acciones concretas a realizar. Poniendo primero el “qué”. Supongamos que dices que vas a mejorar tu situación económica, lo que procede es que hagas un plan.
• ¿Cómo lo vas a hacer? En un plan bien detallado, por ejemplo: 1) hacer un balance financiero de recursos, deudas, reservas ocultas 2) vender o intercambiar cosas que no necesitas 3) hacer un presupuesto de austeridad y hablar con tu familia para concienciar de la situación y pedirles apoyo 4) reestructurar deudas con terceros, pedir plazos, pedir quitas de deudas, pagar en especie…

Desarrollar nuevos hábitos. Diferentes patrones de conducta, distintos a lo que hacías.

Revisar el plan cada semana. Llevar registros de las acciones de mejoría y sus avances. “Si lo puedes medir, lo puedes remediar”, dice el refrán.

Sé paciente y tolerante, si te equivocas, o si un día no lo haces. No te victimices, y vuelve a intentarlo.

Festeja tus triunfos. Celébralo con tus seres queridos, o en silencio, regálate algo. Esto te llenará de entusiasmo por tus logros y te dará ánimos para seguir adelante.

 

Link de la entrevista en YouTube: https://youtu.be/oVUzEEEiBug

 

Por: Rubén Manuel Sañudo Gastélum
Coach y Consultor de Empresas.
manuelsanudog@gmaill.com
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