Cada año, millones de niños cargan mochilas llenas de libros y materiales. Como padres debemos estar conscientes que demasiado peso puede causar dolor de espalda en los hijos.

El peso de la mochila puede:

  • Distorsionar las curvas naturales en la media espalda e inferior, causando la tensión muscular y la irritación de las articulaciones de la columna vertebral y la caja torácica.
  • Contribuir al redondeo de los hombros.
  • Los músculos se esfuerzan para compensar el peso desigual, la columna se inclina hacia el lado opuesto, haciendo hincapié en la mitad de la espalda, las costillas y la espalda baja, más de un lado que del otro.
  • Este desequilibrio muscular puede causar tensión muscular, espasmos musculares y dolor de espalda en el corto plazo y acelerar el desarrollo de problemas de espalda si no se corrige.
  • Una mochila muy pesada puede tirar los músculos del cuello, lo que contribuye al dolor de cabeza, dolor de hombros, dolor de brazos y dolor de espalda baja.

Estudios médicos indican:

  • Que el dolor de espalda causado por mochilas es a corto plazo, pero si el dolor persiste tiene que ser evaluado por su médico.
  • Limitar el peso de la mochila al 10 – 15% del peso corporal del niño, y que no hay evidencias que el uso de mochilas puede causar deformidad espinal.
  • Hay pocas posibilidades que un niño se lesione de forma permanente por llevar una mochila pesada.

Consejos para cargar peso correctamente:

  • Usar mochilas con correas anchas y acolchadas, y con respaldo acolchado.
  • Usar mochilas con ajustes firmes, procurando mantener la bolsa a unos 5 cm arriba de su cintura.
  • Repartir el peso. Llevar siempre la mochila por las dos correas y jamás por una sólo, para no sobrecargar uno de los hombros.
  • Hacer ejercicio. Practicar algún deporte o ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda.
  • Organizar la mochila poniendo los libros más pesados cerca y pegados a la espalda, y manteniendo cada cosa en su lugar.
  • Peso de arrastre. Optar por llevar mochilas con ruedas, evitando tirar de ellas al bajar o subir escalones.
  • Mantener la columna recta y no curvada, para llevar la mochila con ruedas.
  • Repartir el peso. En el caso de que haya mucho material, llevar parte del peso en las manos.
  • Limitar el peso del contenido y evitar transportar cargas inútiles. Si la mochila es muy pesada, el niño se ve obligado a arquear hacia delante la columna vertebral o a flexionar hacia delante la cabeza y el tronco para compensar el peso.
  • Utilizar las dos manos para coger la mochila, doblar las rodillas e inclinarse para levantarla.
  • Controla el tiempo. Evita que tu hijo transporte la mochila con mucho peso durante más de 15 minutos. En este sentido, la supervisión de los padres es esencial y más que necesaria. Y la colaboración de los profesores también.

Dr. Mario López Egusquiza
Médico Quiropráctico
Palmer University USA
Tel. 258-05-36

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