La historia de la medicina les debe mucho a los nombres que vamos a presentar a continuación. Estos son, por méritos propios, los médicos más famosos de todos los tiempos.

 

Sir William Osler

Quizás el médico más famoso en Medicina es quizás poco conocido para el gran público, pero a Sir William Osler se le considera el padre de la práctica clínica moderna. Su obra, Los principios y práctica de la medicina de Osler: Diseñado para uso de médicos y estudiantes de medicina, publicado en 1892, se convirtió por muchos años en el libro de texto estándar para médicos de todo el mundo.

Basando su experiencia en los diferentes centros hospitalarios y en las universidades en las que ejerció la docencia, contribuyó a diseñar el currículo que integraba la formación hospitalaria con los estudios de medicina: la estructura actual de la formación médica se basa en las innovaciones que introdujo en la Universidad de Johns Hopkins, donde impuso la modalidad de “la enseñanza al lado de la cama del paciente”.

 

Hipócrates

Nacido en el 460 a.C. a Hipócrates se le llama el padre de la medicina occidental. Suyo es el juramento hipocrático que a día de hoy sigue siendo el referente ético de la profesión. Aparte de ello, sus escritos describen teorías sobre la interconexión de órganos, los pensamientos relacionados con el diagnóstico y el pronóstico, los métodos para tratar heridas y el establecimiento de huesos, y las teorías de la enfermedad, incluida su prevención a través de la dieta, el sueño y el ejercicio.

Hipócrates sostenía que el cuerpo debe ser tratado como un todo y no como una serie de partes, describiendo con cuidado los síntomas de la neumonía, así como de la epilepsia en los niños. Mantenía que el proceso de la curación natural podía obtenerse por medio del reposo, una dieta adecuada, aire fresco y limpieza corporal. Además, notó que había diferencias individuales en la severidad de los síntomas de enfermedades y que algunos individuos las resistían mejor que otros. Fue el primer médico que tuvo la idea de que los pensamientos, ideas y sensaciones provenían del cerebro y no del corazón como muchos de sus contemporáneos creían.

Hipócrates viajó mucho por Grecia, fundando escuelas de medicina en Cos, una isla cerca de Rodas, en el Asia Menor, donde empezó a enseñar sus ideas. Por esto, se le asoció con Esculapio de Cos y un grupo de tratados conocidos colectivamente como el Corpus Hipocraticus.

 

Sir Joseph Lister

Conocido como el padre de la cirugía antiséptica, Lister aplicó la teoría de los gérmenes a la cirugía. Para limitar las infecciones en quirófano experimentó con el uso de apósitos empapados en ácido carbólico, lavado de manos, esterilización de instrumentos y rociado del quirófano durante las operaciones. Pronto sus métodos de esterilización fueron adoptados en todo el mundo.

 

Ignaz Semmelweis

El médico húngaro Ignaz Semmelweis se hizo famoso en el siglo XIX por establecer unas nuevas condiciones sanitarias en el quirófano y en el entorno sanitario. Prácticas como el lavado de manos redujeron de forma drástica la mortalidad después del parto, lo que le valió el apelativo de salvador de madres.

A los 28 años de edad fue nombrado asistente de la primera clínica ginecológica de Viena. La práctica obstétrica de Semmelweis se inició en el Allgemeines KrankenHans, el gran hospital general de Viena. La clínica vienesa recibía estudiantes de varias partes de Europa, pero la fiebre puerperal hacía estragos. Semmelweis, muy conmovido por lo que observaba, empezó a recopilar información, a cuantificar datos y reflexionar sobre lo que estudiaba. Comenzó a apreciar diferencias en las frecuencias de presentación de la enfermedad entre las dos salas de maternidad existentes y concluyó, luego de grandes esfuerzos y búsquedas, con la elaboración de un nuevo concepto: existía una “materia cadavérica” que era transportada por las manos de los médicos y estudiantes que tenían a su cargo la atención de las madres en trabajo de parto en la Clínica 1 y generaba en ellas la fatal enfermedad.

Propuso el uso de soluciones con cloro para el lavado de manos de los médicos, antes y después de atender y examinar a sus pacientes. Esta medida se inició a mediados de mayo de 1847.

 

Sigmund Freud

El padre del psicoanálisis fue, sin duda, uno de los científicos más influyentes del siglo XX. Freud cambió la práctica de la psiquiatría y la psicología al tiempo que elevaba la disciplina al nivel de ciencia médica con todos los reconocimientos.

Entre 1884 y 1887, Freud escribió una serie de artículos en los que abogaba por el uso de la cocaína con fines terapéuticos, y en algunos experimentos posteriores demostró las propiedades de la cocaína como anestésico local. En 1884, publicó un artículo titulado Über Coca (Sobre la coca) en el que ofrecía al lector una enorme cantidad de datos sobre la historia de la utilización de esta planta en Sudamérica, su exportación a Europa, sus efectos en los seres humanos y los animales, y sus múltiples usos en terapéutica.

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