Por mucho que nos sepamos los trucos de los estilistas para cuidar nuestro cabello o sepamos cuántas veces tenemos que lavarlo según nuestro tipo de pelo, encontrar una mascarilla que realmente nos funcione es más difícil de lo que parece. La mayoría de las veces nos dedicamos a probar tratamientos y nuestro baño se llena de botes de acondicionador a medio terminar.

La solución es más sencilla de lo que crees: hacerte tu propia mascarilla. Y es que, aunque al principio te dé pereza, las mascarillas caseras son muy fáciles de preparar y podrás hacer las cantidades que necesites cuando las necesitas. Además, podrás elegir la tuya según tu tipo de cabello y el resultado que quieras conseguir.

 

Aquí te dejamos una selección de mascarillas caseras que dejarán tu cabello fuerte, hidratado y brillante.

Mascarilla natural para cabello débil: yema de huevo y aceite de oliva

Seguramente ya hayas oído hablar de esta mascarilla casera. Es una de las más comunes y fáciles de preparar: solo tienes que mezclar dos yemas de huevo con dos cucharadas de aceite de oliva y una taza de agua hasta formar una masa uniforme. Una vez que esté lista, aplícala sobre el pelo seco y déjala actuar durante media hora.

 

El secreto de esta mascarilla es el huevo, que aporta fuerza y brillo y es además uno de los alimentos que hace que tu pelo crezca más rápido. El aceite de oliva le dará esa suavidad tan agradable y hará que tu melena luzca mucho más brillante.

 

Mascarilla para cabello débil: aceite de oliva y mayonesa

Con esta mascarilla conseguirás fuerza, brillo e hidratación. El aceite de oliva nutre, mejora la elasticidad y evita el encrespamiento del cabello, mientras que la mayonesa ayuda a que las cutículas del cabello engorden. Lo que los convierte en dos de los mejores productos para domar el cabello rebelde.

 

Para prepararla, mezcla en un recipiente una cucharada de aceite de oliva, dos cucharadas de mayonesa y un huevo. Cuando tengas la masa lista, aplícala sobre el cabello, haciendo especial hincapié en las puntas, y cubre la melena con un plástico o una toalla. Deja que la mascarilla actúe durante 20 o 30 minutos y después retíralo con agua fría.

Notarás tu cabello mucho más fuerte y brillante.

Mascarilla para el cabello fino: tomate y harina de maíz

Si tienes el cabello fino, esta mascarilla te ayudará a conseguir una melena más suave. El tomate te ayudará a eliminar las células muertas del cabello, aportándole brillo, y potenciará el crecimiento.

Para prepararla, machaca un tomate fresco y maduro (que esté muy rojo y blando) y añade dos cucharadas de harina de maíz. Mézclalo bien hasta conseguir una textura consistente, aplícala sobre tu cabello húmedo y déjala actuar media hora. Después, lávate el pelo con tu champú habitual pero no apliques ningún acondicionador.

 

Mascarilla para pelo débil y fino: fresa y mayonesa

Esta mascarilla te ayudará a exfoliar y reparar tu cabello. Las fresas tienen propiedades exfoliantes y rehidratantes que te ayudarán a engordar el cabello fino, hidratar las puntas y aportar a la melena una energía extra para que se vea mucho más fuerte.

Para prepararla, solo tienes que machacar 12 fresas y mezclarlas con una cucharada de mayonesa hasta conseguir una pasta uniforme. Aplícala sobre tu cabello extendiéndola desde la raíz hasta las puntas y masajea el pelo como si fuera un champú. Déjala actuar durante 20 minutos y retírala con agua tibia.

 

Mascarilla para cabello sin brillo: yogur y limón

Si quieres conseguir un cabello brillante y sano, aplícate esta mascarilla una vez al mes como mínimo. El yogurt te ayudará a limpiar el cuero cabelludo potenciando el crecimiento del cabello y aumentando la hidratación.

Mezcla un yogur natural con dos claras de huevo y 2 cucharadas de zumo de limón. Aplica la mezcla por todo el cabello, seco o mojado, evitando las raíces y déjala actuar durante 30 o 40 minutos. Pasado ese tiempo, retíralo con agua fría.

 

Mascarilla para cabello apagado: plátano y miel

Las frutas, además de ser buenas para nuestra salud, también aportan muchos beneficios a nuestro cabello. El plátano en concreto te ayudará a fortalecer tu cabello evitando la caída. La miel, por su parte, te dará la dosis de hidratación que necesitas para conseguir una melena brillante.

 

Para prepararla, tritura medio plátano y mézclalo en un recipiente con dos cucharadas de miel. Aplícatelo sobre el cabello mojado haciendo especial hincapié en el cuero cabelludo y espárcela hacia las puntas. Déjala actuar durante 30 minutos y después retírala. Notarás los resultados inmediatamente.

 

Mascarilla para cabello seco y encrespado: aguacate y aceite de almendras

Si quieres hidratar y nutrir tu cabello a la vez que evitar el encrespamiento, esta mascarilla es la que estás buscando. El aceite de almendras te ayudará a reparar el cabello y las puntas abiertas, mientras que el aguacate aporta mucha hidratación.

 

Para hacerla, mezcla una cucharada de aceite de almendras, un aguacate maduro y una yema de huevo hasta que quede una masa homogénea. Aplícala sobre el cabello y, después de 15 minutos, retíralo con agua tibia y lávalo con un champú para pelo seco. Para conseguir resultados, es importante que utilices productos específicos para cabello encrespado.

 

Si no tienes mucho tiempo, también puedes aplicar aceite de almendras directamente sobre las puntas con el cabello seco y dejarlo actuar.

 

Mascarilla para hidratar el cabello: leche y miel

Las vitaminas de la leche potencian el crecimiento y aportan hidratación y la miel tiene múltiples propiedades reparadoras. Por eso, esta mascarilla es una muy buena solución para hidratar y reparar el cabello.

 

Si quieres hacerla en casa, coge una taza de leche y añade media taza de miel, 2 cucharadas de zumo de limón y una yema de huevo batida. Mézclalo todo bien, aplícala sobre el cabello mojado y déjala actuar durante 20 minutos. Pasado ese tiempo, retírala con agua tibia y, si quieres, lávate el pelo con tu champú habitual.

 

Mascarilla para cabello dañado: plátano y aguacate

Esta es una mascarilla antioxidante y nutritiva que te ayudará a reparar tu cabello a la vez que le das una dosis extra de hidratación.

 

Para prepararla, machaca un aguacate y un plátano y mézclalos hasta convertirlos en una papilla homogénea. Añade después tres cucharadas de miel y dos de aceite de almendras. Cuando esté todo bien mezclado, aplícala sobre el pelo húmedo, desde las puntas hasta la raíz, déjala actuar durante 20 minutos y retírala con abundante agua fría.

 

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