¡Que nada te duela es genial! Que nada te preocupe es fantástico y que nada rompa tu paz interior es un absoluto regalo que te das a ti mismo. Un regalo que cuesta dedicación, perseverancia, paciencia, una total y absoluta disciplina que te gratificará a lo largo de tu vida, sobre todo durante los años de madurez.

La salud se cultiva desde la infancia, continua cuidándose durante la juventud y la cosecha amable o compleja se vive con el pasar de los años siendo adulto. Se forja física, mental y emocionalmente, muy especialmente la parte espiritual; poder llevar una vida plena es una tarea que depende del cuidado que te des a ti mismo, una mala o buena salud depende única y exclusivamente de cada ser humano. Aunque durante la infancia no hay tal conciencia ni la responsabilidad es completamente personal, la juventud nos da la oportunidad de corregir hábitos, que siendo inadecuados para la salud pueden cambiar el rumbo y transformarse en herramientas aún valiosas para prevenir la enfermedad o la prisión de una actitud nociva ante la vida. Actuar tardíamente tiene un costo muy alto y doloroso.

Reflexiona unos momentos y revisa tu forma de vivir, detenidamente analiza qué áreas necesitas fortalecer, es un encuentro que pocas veces nos damos permiso de experimentar, sin embargo, es necesario, aún en la última etapa de nuestras vidas siendo menos fácil, habrá algo que podamos transformar. Desde mi punto de vista es un deber cuidar tu salud integral, el cuerpo es nuestra principal herramienta en este plano, la mente es el capitán de nuestra existencia, las emociones son elementos esenciales de nuestra conducta, todo aquello que no se ve es tan importante como lo evidente, cultivar el espíritu, hacernos conscientes de nuestra realidad; revelarnos todo esto nos llevará a la realización y nos convertirá en seres responsables de cada decisión, de poder elaborar nuestros proyectos de vida con toda la seguridad, templanza y soltura, con libertad, incluso con alegría, ¡esa hermosa alegría de vivir!

Cultivar la salud exige muchas áreas, desde un dentista, un instructor físico, un médico, análisis clínicos, terapistas, terapeutas, nutriólogos, consejeros espirituales, psicólogos, cultura y conocimiento para mantener una mente ágil y saludable, meditación, lectura, fraternidad, música, arte, servicio a la sociedad, comunicación asertiva, estar alerta a las señales del cuerpo, prevenir con sentido común cualquier alteración que desequilibre nuestra cotidianidad, estar contigo mismo para conocerte, cuidarte, amarte, rescatarte, cualquiera que sea la situación, que seas responsable y consiente de lo importante que eres, de tu gran valía para contigo mismo y quienes te aman, para que después de todo el resultado sea la felicidad, la plenitud y la paz de llevar una vida saludable. En tus manos está cada paso que das, los cuales tienen inevitablemente una consecuencia, de ti depende que el resultado sea tan grato como lo deseas.

Los tesoros ya no se encuentran en los cofres, ahora el cofre eres tú mismo, y las monedas de oro son salud, bienestar, paz, alegría, todo lo que puedas atesorar con tus acciones y tu forma de vivir, después de todo, ¿el oro sin salud, qué tan valioso puede ser? Te deseo estimado lector abundancia, salud y prosperidad en todas las áreas de tu vida. Namaste.

Paty Maytorena
Yoga Master
Cel. 66 77 51 28 84
Email patymaytorena@hotmail.com

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