Las sinusitis en niños son una complicación bastante frecuente tras una infección respiratoria o un catarro. Tanto es así que se estima que casi un 10 % de los niños con catarros pueden presentarla. La mayoría de las veces es un cuadro leve y fácil de tratar.

La sinusitis en niños puede cursar de forma aguda o crónica. Cuando los síntomas duran más de tres meses es cuando se determina la cronicidad. Lo más frecuente es que esta patología aparezca entre 5 y 7 días después de un resfriado.

Suele manifestarse con fiebre y prácticamente los mismos síntomas que el catarro. Por ejemplo, es normal que el niño tenga la nariz congestionada y que haya mucha secreción nasal. Además, suele haber tos que empeora por la noche.

Un síntoma característico es el dolor de cabeza. Algunos niños sienten una presión detrás de los ojos o dolor de muelas. Esto sucede por la fuerza que se produce en el interior de los senos paranasales, debido a la inflamación y la mucosidad. El mal aliento, la pérdida de olfato, o incluso alteraciones en la sensibilidad de la cara son posibles signos.

 

¿Cuál es el tratamiento?
En primer lugar, debemos decir que hay ciertas formas de prevenir las sinusitis en niños. Utilizar humidificadores en casa durante el invierno es una buena opción. Cuando el aire es demasiado seco, es más fácil que la mucosa se irrite.

Además, hay que destacar que la sinusitis no es contagiosa en sí misma. Lo que sí se contagia es el catarro que puede haberla causado. Por ello, cuando hay alguien resfriado o enfermo, se recomienda evitar el contacto con los niños.

En el caso de que el origen de la sinusitis sea un virus, no es necesario tratarla con antibióticos. Se pueden tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos para el dolor, o soluciones salinas para despejar la nariz. Cuando la sinusitis en niños tiene origen bacteriano, sí suelen recetarse antibióticos.

 

Las sinusitis son patologías benignas, pero de cuidado
Ante cualquier síntoma de sinusitis, debemos acudir al médico. Si se trata de un niño, serán los padres quienes tendrán que estar alertas para detectar el inicio del cuadro y actuar en consecuencia.

En épocas invernales, y durante el período lectivo, los cuadros respiratorios son más frecuentes. Resfríos, anginas, otitis medias y hasta sinusitis, invaden las guarderías y escuelas. Si el médico indica reposo del niño, debe cumplirse en sentido estricto, para detener la propagación de los gérmenes y no contagiar a otros pequeños.

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