Un cuadro de Vincent Van Gogh (quien nació el 30 de marzo de 1853), Jardín primaveral, la casa parroquial de Nuenen en primavera, de 1884, ha sido robado durante la madrugada del lunes pasado en el museo Singer, situado en la localidad de Laren, en el centro de los Países Bajos. La sala está cerrada, como el resto de centros culturales, debido a la Covid-19, y es la única obra que ha desaparecido. Era un préstamo del museo de Groninger, que solo tenían este Van Gogh en su colección, y formaba parte de una exhibición temporal paralizada por la pandemia.

Los responsables del museo Singer han explicado que los ladrones irrumpieron en su interior alrededor de las 03.15 de la madrugada de este lunes “forzando la puerta principal, que es de cristal”. La alarma saltó entonces, “pero los asaltantes habían huido cuando llegó la policía”. La sala subraya a su vez que “los sistemas de seguridad instalados cumplen los protocolos de rigor, pero está claro que podemos aprender algo de lo sucedido”. Jan Rudolf de Lorm, director del museo, que trabaja a distancia en virtud de las medidas de emergencia dictadas por el gobierno, ha publicado un vídeo donde expresa su enfado por lo ocurrido, “justo lo que no deseas como director y transmisor cultural”, dice. “Un cuadro, además, pegado a la comunidad, porque Van Gogh vivió entre 1883 y 1884 con sus padres en Nuenen, donde el progenitor era pastor. El robo es terrible para el museo de Groninger, para el museo Singer y para todos nosotros, porque el arte es de todos. En especial en momentos difíciles como estos”, ha añadido. Su homólogo de Groninger, Andreas Blühm, ha hecho votos “por no dejarnos asustar por lo ocurrido; es muy amargo y espero que lo encuentren pronto y en buen estado”.

La obra sustraída formaba parte de la muestra titulada Espejo del alma, de Toorop a Mondrian, prevista hasta el 10 de mayo, y es la segunda vez que los ladrones consiguen su propósito en este museo. En 2007, se llevaron siete esculturas del jardín, entre ellas un molde de El pensador, la famosa obra del artista francés Auguste Rodin, que apareció destrozada días después. El museo Singer era la villa personal construida en la localidad neerlandesa de Laren a principios del siglo XX por el pintor y coleccionista estadounidense William Singer y su esposa, Anna. Su colección personal incluye pinturas y esculturas entre 1880 y 1950, y se programan exposiciones temporales a lo largo del año. La policía ha abierto ya una investigación, que incluye la revisión de las imágenes exteriores captadas por las cámaras de seguridad instaladas en sus casas por los vecinos de la sala de arte.

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