Con cada estación llegan los cambios y no solamente del clima, sino también de la moda y sus tendencias, nos despedimos del verano lleno de vestidos ligeros, sandalias y bikinis para darle la bienvenida al otoño que viene lleno de faldas largas, botas, terciopelo y maxi collares. Pero no sólo cambia la ropa, los conocedores de belleza también crean novedosos estilos adecuándose a las tendencias de ropa. 

Cuando queremos un cambio de look normalmente pensamos rápidamente en nuestro cabello, sacarnos copete, cortarlo hasta los hombros o cambiar el tinte de uno claro a oscuro y es que este es uno de los elementos importantes que influye en la iluminación y forma de nuestro rostro, por ello te traemos los cuatro colores para el cabello que serán tendencia este otoño 2017.

Bronde

Un estilo que tuvo su auge en el 2015 que, hasta el momento, no ha dejado de estar vigente y pinta para estar de moda durante un largo rato. El bronde es una especie de intermedio entre el castaño y el rubio, una fusión de colores que parecía ser imposible, donde se usa el tono claro para darle luminosidad al oscuro haciendo delgados mechones que sirven como reflejos suaves y naturales que terminan con más intensidad en las puntas. Blake Lively fue una de las primeras celebridades en portar este look.

Babylights

Tenemos noticias para las amantes de las mechas, las californianas se van, pero en su lugar llegan las babylights, una tendencia que se creo para iluminar hasta el cabello más apagado. La técnica es parecida al balayage, se eligen varios mechones muy finos, repartidos a lo largo del cráneo que se colorean de raíces a puntas con tonalidades caramelo o miel creando un ligero degradado. Este tipo de mechones hacen que la melena luzca con más movimiento.

Ronze

El ronze nació de entre las tonalidades de los clásicos tintes rojos, pero no es tan simple como parece, el tinte base (pelirrojo) se combina con matices extremadamente tenues en dorado, ámbar o bronces. Moda impuesta por famosas como Eva Longoria, Julianne Moore y Rihanna. La ventaja es que encaja con cualquier tono de piel porque su método de aplicación permite que se juegue con las distintas tonalidades de los tintes, es decir, para quienes tienen tez oscura se usan tonos ámbar y bronce, ya que iluminan el rostro, mientras que para las pieles claras los reflejos dorados son los ideales, porque hacen que la piel luzca bronceada.

Broux

El favorito de las morenas que solo quieren un cambio sin dejar su color natural, este estilo es una combinación de tonos marrones y cobres. Su aplicación inicia con una base oscura que va aclarándose conforme llega a las puntas para darle profundidad a la raíz. Lo mejor del broux es que debido a que los colores cobrizos se aplican de medias a puntas no es necesario retocar las raíces constantemente. Una combinación de colores completamente explosiva que debe ser empleada con cuidado y correctamente, de lo contrario podría terminar en desastre.

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