La mayoría de las personas tiene, en algún punto de su vida, pensamientos obsesivos o alguna conducta compulsiva. Pero eso no significa que tengan “un poquito de TOC”.
El trastorno obsesivo compulsivo o TOC es un trastorno de ansiedad, que hace que quien lo sufre tenga pensamientos, ideas y/o sensaciones recurrentes y no deseadas (o sea, obsesiones) que lo llevan a hacer algo repetidamente (compulsiones). Esas conductas repetitivas llegan a interferir significativamente en las actividades e interacciones sociales diarias del paciente.

Ideas obsesivas: Presencia de pensamientos que tienden a ocupar una gran parte de la mente generando gran ansiedad, pueden ser pensamientos lógicos o ilógicos. Lo que las hace obsesivas es el proceso repetitivo y que se meten en su cabeza a pesar de que las intenten sacar de ahí. Las obsesiones típicas giran en torno a suciedad, hacerse daño, la necesidad de simetría o exactitud y pensamientos religiosos.

Actos compulsivos: Una idea obsesiva genera sufrimiento, por eso la mente genera un mecanismo “mágico” que descarga la ansiedad con acciones rápidas y temporales. Posteriormente se vuelve a incrementar la ansiedad, se repite la idea y se cae en la tentación del acto compulsivo. En los casos más severos, la repetición constante de estos actos hace imposible llevar una vida normal porque el ciclo se repite una y otra vez.
No es lo mismo tener TOC, donde los pacientes quieren dejar de tener los síntomas, a contar con rasgos obsesivos de personalidad (tener una forma de ser ordenada pero que nos deja vivir en paz).

¿Por?
No se sabe exactamente qué causa el trastorno, pero hay ciertos componentes que ayudan a que se desarrolle:
Ayuda la facilitación genética, con un 68% de probabilidad de que un padre con TOC tenga un hijo con TOC Más la combinación de neurotransmisores en el sistema nervioso central, con menos serotonina y más dopamina en el lóbulo frontal derecho
Y la presencia de eventos estresantes de vida en las etapas de infancia y adolescencia, que sean suficientes para desencadenar el inicio del TOC
Se desarrolla, más o menos, a partir de la adolescencia y se presenta únicamente en el 2-3% de la población mundial. O sea, es mucho menos frecuente de lo que andamos diciendo por las calles todos los días.

Se tiene o no se tiene
No cualquiera puede decirte si lo tienes o no, si tienes algunos de estos síntomas, es importante que vayas con un terapeuta si constantemente…
• Piensas en algo que te puede dañar
• Checas doble o triple haber cerrado la casa o la llave del gas
• Temes perder el control y dañar a alguien o a ti mismo
• Ordenas cosas porque si no no te puedes concentrar
• Pasas demasiado tiempo (no duermes ni sales de tu casa) limpiando tu entorno
• Acumulas cosas que no necesitas

El TOC no es…
Ni una broma, ni una excentricidad ni un sinónimo para alguien que sea ordenado. El término, incluyendo el famoso OCD (que son sus siglas en inglés), se ha convertido en la palabra que se usa para describir a cualquier fan del orden y la limpieza, sin importar que estos no le quiten el sueño. Es como cuando alguien cambia de humor de un día a otro y ya le estamos diciendo bipolar. El TOC realmente interfiere con la vida diaria de las personas que lo sufren, por eso no es bueno andar por la vida diciendo que cualquiera lo tiene.

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