Estamos llenos de tradiciones y en octubre mucha gente en México celebra el Día de Muertos que se une con el Halloween.

Ambas tradiciones tienen que ver con esas almas que ya no están con nosotros físicamente.

La celebración del Día de Muertos es un ritual que tiene como objeto honrar y celebrar la vida de los antepasados, de los muertos queridos y de los muertos ejemplares y se levanta un altar en su memoria dentro de las casas.

Como tal, el Día de Muertos es un día de recogimiento y oración, pero también de fiesta. Se celebra la memoria y la presencia de los muertos familiares, que ese día regresan a casa para estar con sus parientes y para nutrirse de las ofrendas que se les han dedicado.

Aunque actualmente el Halloween es un día de disfraces, dulces y niños sus orígenes no son tan alegres. La fiesta se celebraba en Irlanda cuando la temporada de cosechas tocaba a su fin y daba comienzo el “año nuevo celta” coincidiendo con el solsticio de otoño. Se creía que durante esa noche los espíritus de los muertos podían caminar entre los vivos.

Los antiguos celtas creían que con la llegada de Samhain la línea que une a este mundo con el de los muertos se estrechaba y los espíritus buenos y malos podían pasar a través de ella. Se cree que el uso de máscaras era para ahuyentar a los espíritus malignos. También se celebraban banquetes en las tumbas de los antepasados familiares.

Los ritos sagrados celebrados tenían en sus orígenes un carácter purificador y religioso entre los que estaba la comunicación con los muertos, a los que se les ayudaba a encontrar su camino colocando velas encendidas en las ventanas.

La costumbre era dejar comida y dulces afuera de sus casas en manera de ofrenda. Por otro lado, era común encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y descanso junto a Lugh.
Con el auge del catolicismo, esta fiesta pagana se cristianizó, y comenzó a llamarse “La Víspera de Todos los Santos”. La traducción en inglés es, “All Hallow´s Eve”, de ahí nació la palabra “Halloween”.

Ambas tradiciones tocan el tema de la muerte, un tema que nos cuesta aceptar y hablar de ella como si evitándola no nos fuera a tocar.

La realidad es que algún día todos moriremos y el aceptar que la muerte es parte de nuestro proceso de vida transformaría nuestra vida. Estamos viviendo una pandemia a nivel mundial, escuchamos que ha habido muchas personas que han fallecido. Tememos salir a las calles por miedo a contagiarnos, por miedo a morir. Si nos llegara a tocar, ¿Qué cosas dejaste de hacer, de decir, de dar?

Tener a la muerte cerca nos enseña lo frágiles que somos y que debemos aprovechar cada día pensando en el legado que queremos dejar.

Nuestros seres queridos que mueren, nos dejan con un dolor muy grande, su ausencia duele, pero la muerte es inevitable, el hecho no lo podemos cambiar, pero sí el significado. ¿Qué enseñanza me dejo mi ser querido? Tomo ese legado y vivo con él, en honor a el desde la alegría y el amor. No permitas que ese ser que era amor, se convierta en tu verdugo. Transforma ese dolor en amor.

Acabo de leer una frase que dice: “Ella y yo tenemos un pacto: Ni yo le huyo ni ella me persigue. Algún día, simplemente, nos encontraremos…”

Bendiciones.

 

Por: Yvonne Bulnes
Tanatología
yvonnerosadecristal@gmail.com
Facebook: Grupos de ayuda mutua Alejandra Renacer
Facebook: Tanatóloga Yvonne Bulnes

Leave a comment