Ante la llegada de la nueva normalidad por el coronavirus covid-19, hasta el amor ha sufrido algunos cambios para evitar contagios; las parejas han tenido que dejar los besos y abrazos para otro momento. Sin embargo, ante la posible reapertura de iglesias en la Ciudad de México, algunos enamorados están listos para darse el sí.

Si tuviste que posponer tu misa o planeas casarte en los próximos meses, te decimos que deberás tomar en cuenta. Pues la forma de realizar estos eventos sufrirá algunos ajustes por la pandemia.

 

Misa
• El uso del cubrebocas será obligatorio para todos los asistentes, incluso para los novios, aunque no dudemos en que los diseñadores fabriquen un modelo que convine con el vestido o el traje.
• Aunque tú y tu pareja quieran estar ese día juntos, deberán guardar una distancia de 1.5 metros en la iglesia, lo mismo aplicará para los demás asistentes.
• Los padrinos de arras, anillos y lazo transportar dichos objetos en cajas que hayan sido desinfectadas y sólo manipularlos con las manos limpias para evitar la propagación del virus.
• Se recomendará a los novios y asistentes no portar objetos como corbatas y joyas, ya que pueden ser reservorios del virus.
• Mientras el semáforo epidemiológico esté en color naranja, se recomienda que las iglesias operen al 30 por ciento de su capacidad; cuando este en amarillo se permitirá la asistencia del 60 por ciento de los fieles, situación que hará que las bodas sean más íntimas.

 

Medidas generales contra el coronavirus en las iglesias
• Se deberán limpiar, desinfectar y fumigar las áreas donde estarán los fieles, en especial las bancas.
• Habrá un solo acceso a la iglesia
• Se les tomará la temperatura a los asistentes
• Deberán limpiar sus zapatos en las jergas con desinfectante que serán colocadas en la entrada
• Se les repartirá gel antibacterial
• Los fieles no podrán darse la mano durante el rito de la paz
• La colecta del diezmo se realizará al término de la misa
• Durante la comunión, el sacerdote y lo ministros deberán usar cubrebocas y desinfectarse las manos antes y después de repartir las ostias.

 

 

¿Qué sucederá con el cóctel o el baile?
Otra de las grandes dudas que asalta a las parejas a la hora de introducir cambios en su boda es qué sucede con el coctel, esa ronda de aperitivos selectos que suele servirse antes que la comida o la cena en buena parte de los enlaces. En un momento en el que se apuesta por individualizar todo en la medida de lo posible algunos de los típicos rincones de las bodas, mesas de dulce, etc. podrían reducirse drásticamente al menos por el momento.
La ley ahora prevé que se entregue a los destinatarios formatos individuales, que la manipulación profesional se haga según protocolos higiénicos y que todos los alimentos sean asistidos por profesionales.

 

Medidas de seguridad y salud
Si algo genera dudas especialmente, son las medidas de higiene y seguridad que se tendrán que tomar en las bodas una vez que pase la crisis del coronavirus en todos los países. No cabe la menor duda de que no faltarán los productos desinfectantes que se integrarán de diferentes formas. Los profesionales de las locaciones para boda, así como los wedding planners facilitarán a las parejas creativas ideas para que el gel antibacterial no falte. Puede convertirse en un recuerdo para boda útil que los invitados agradecerán.

Por supuesto, las mascarillas y los guantes también serán parte de los recuerdos para boda económicos que muchas parejas elegirán. Personalizar estos detalles y optar por diseños acordes con la temática de la celebración, permitirá que las parejas le pongan sus sello con mucha originalidad.
Estas medidas de seguridad también impactan al banquete. Todos los profesionales de catering para boda necesitarán equipos de protección personal para garantizar que los platillos y las bebidas se sirvan bajo estrictas medidas de seguridad.
Además, con el fin de reducir el autoservicio y controlar la manipulación de la vajilla y el resto de utensilios se optará por la transformación a buffets asistidos y la ampliación del show cooking a otros tipos de alimentos. Asimismo, se tendrá que considerar el uso intensivo y bioresponsable de monodosis tapadas en alimentos fríos y calientes. Otros detalles del gran día.

Todas estas medidas no afectarían, en principio, a la decoración de iglesias, fincas o espacios de celebración. El hecho de que haya muchos o pocos invitados, bien sea en una iglesia o en un jardín, no es razón para que esta parte importante de la decoración de una boda se vea afectada.

• Fotografía. Inmortalizar todos los detalles del gran día es y será uno de los grandes deseos de los novios. En cuanto a las fotos, Lo ideal será buscar lugares apartados de la gente, para que puedan estar solos y posar tranquilamente sin mascarilla. El fotógrafo deberá de mantener con respecto a ellos esa distancia mínima de metro y medio o llevar mascarilla. La mayor duda en estos casos siempre está en los retratos grupales, en los que mantener la distancia exigida por ley es algo más complejo.

• Fotografías de grupos. Esta parte es complicada, porque hay que respetar la distancia de 1,5 o llevar mascarilla. Lo ideal es ingeniar una manera diferente de hacer las fotos de grupo. Si quieren fotos de un grupo grande y quieren estar juntos, deberán de llevar mascarilla.

 

 

El vestido de la novia
Aunque muchas parejas no hayan tenido que modificar la fecha de su boda, un buen número de ellas han aplazado su enlace a otra estación. Un cambio de planes que, en muchos casos, obliga a hacer ciertas modificaciones en el vestido de la novia. Las bodas aplazadas obligan a cambiar de estación y cómo es lógico, de traje. Siempre transmitiendo tranquilidad a la novia y trabajar con las mismas ganas e ilusión. Se puede transformar con una capa o un abrigo.

 

Cambios en la distribución de los espacios
De acuerdo con el semáforo de reapertura en las diferentes regiones de México, será hasta la fase amarilla cuando los eventos al aire libre puedan celebrarse con menos limitaciones y aplicarán restricciones para eventos privados en lugares cerrados. Por ejemplo, en el caso de la Ciudad de México, se matiza que, durante esta fase, restaurantes, hoteles y servicios religiosos podrán tener un 60% de aforo. Como industria creativa que es, el sector nupcial tendrá que adaptarse a las nuevas circunstancias para desarrollar su actividad y que las bodas post-coronavirus puedan ser igual de emocionantes que las de antes de la pandemia.
Las ceremonias más cortas con amplios espacios para estar de pie serán parte de la nueva realidad de las bodas a nivel global. De esta manera, los invitados podrán elegir a qué distancia desean acercarse. En cuanto a los asientos, se cuidarán las distancias sociales recomendadas para ver el “sí, quiero” sin correr riesgos.
Es probable que, si el lugar es amplio, haya una nueva distribución de los espacios. Varias zonas de baile, espectáculos y barras de bebidas, permitirán que los invitados se muevan con mayor libertad. Además de ser una medida de seguridad y salud, le ofrecerá una nueva experiencia a los invitados durante la fiesta.
Las bodas al aire libre tendrán mayor demanda. Elementos como carpas ayudarán a solucionar problemas de espacio, además de abrir más posibilidades de distribución.

 

 

Leave a comment