Diana Frances Spencer nació el 1 de julio de 1961 en Sandringha, y nació en el seno de una familia aristocrática, pues fue la tercera de los cuatro hijos del conde John Spencer, y Frances Burke, hija de los barones de Fermoy. Tenía siete años cuando su madre abandonó el hogar familiar para vivir con el millonario Peter Shand Kidd y ella y sus hermanos quedaron bajo la custodia de su padre. Fue un trauma que marcó su vida afectiva para siempre.

En 1976, John Spencer se casó con Raine, condesa de Dartmouth, única hija de la novelista romántica Barbara Cartland. Durante ese tiempo Diana viajó por todo el país, compartiendo tiempo con su padre en Northamptonshire, y con su madre en la isla de Seil frente a la costa occidental de Escocia. Al igual que sus hermanos, nunca llegó a vivir en compañía de su madrastra.

Diana se educó en la escuela Silfield Kings Lynn, en Norfolk; más tarde en Riddlesworth Hall también en Norfolk y West Heath Girls’ School en Sevenoaks, Kent, donde no brilló como estudiante. En 1977, a la edad de 16 años, dejó West Heath y asistió brevemente al Instituto Alpin Videmanette, subsede de la escuela en Rougemont, Suiza.

Sobresalió en natación, pero su deseo era convertirse en bailarina, por lo que asistió a clases de ballet durante un tiempo.

 

 

Antes de cumplir 17 años se mudó a Londres, a un apartamento en la zona de Kensington y Chelsea, donde trabajó en una guardería y vivió hasta febrero de 1981 cuando se anunció su compromiso con el príncipe Carlos, Heredero de la Corona.
Diana pertenecía a los llamados círculos reales y conocía a Carlos desde niña. Fue en 1980 cuando Carlos siguiendo los consejos de su abuela, la Reina Madre, y de su amante, Camilla Parker-Bowles se fijó en Diana, trece años más joven, inexperta y sin pasado.

Desde que se conociera la relación entre el príncipe de Gales y la joven aristócrata, Lady Di se convirtió en un fenómenos sociológico y mediático. Su boda con Carlos se celebró el 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo de Londres con el príncipe Carlos de Gales, trece años mayor que ella. Todas las casas reales asistieron al enlace, con excepción del rey Juan Carlos I de España, quien declinó la invitación puesto que la luna de miel de la pareja incluía una escala en Gibraltar.

 

No siguió la tradición de dar a luz en palacio y el 21 de junio de 1982 dio a luz a Guillermo en el hospital Saint Mary de Londres, donde también nació su segundo hijo, Enrique, conocido familiarmente como Harry, el 15 de septiembre de 1984.

Sabedora de que su marido no había interrumpido su relación con Camilla, la princesa Diana sufrió un fuerte desequilibrio emocional y padeció bulimia y anorexia. Las relaciones entre los príncipes de Gales se fueron deteriorando hasta su separación, anunciada en noviembre de 1992. Cuatro años, el 28 de agosto de 1996, después se hizo público el divorcio. Diana perdió el tratamiento de Alteza, pero no su pertenencia a la Familia Real y su título de princesa.

 

Fuera de la vida oficial, Diana se dedicó a tareas sociales y solidarias. Se volcó en ayudar a los enfermos de sida y a luchar contras las minas antipersona.

Tras fallidas relaciones con el militar James Hewitt y el médico paquistaní Hasnat Khan, en el verano de 1997 formalizó su relación con Dodi, hijo del millonario egipcio Mohamed Al-Fayed.

El 31 de agosto de 1997, en una fatídica carrera en el interior del Túnel de l’Alma huyendo de los fotógrafos, El coche en que viajaban Henry Paul (conductor), Dodi Al-Fayed y Trevor Rees-Jones (guardaespaldas), se estrelló contra uno de los pilares del puente. Solo sobrevivió el guardaespaldas y las investigaciones exculparon a los reporteros y responsabilizaron a Henry Pal por conducir ebrio, y al mal estado del coche.

 

La muerte de Lady Di, ¿accidente o conspiración?
Antes de las teorías, recordemos las circunstancias del accidente: la noche del sábado 31 de agosto de 1997, la princesa Diana y su novio, Dodi Al-Fayed salieron del Hotel Ritz de París —propiedad de Al-Fayed— a bordo de una limusina Mercedes Benz S-280, con rumbo al departamento del egipcio.

El vehículo era conducido por Henri Paul, gerente de seguridad del hotel, quien recibió la instrucción de eludir a los paparazzi que buscaban obtener una imagen de la controvertida pareja.

Alrededor de las 0:23 de la mañana, el auto se internó a más de 100 kilómetros por hora en el túnel de Pont de l’Alma, donde Paul perdió el control y terminó estrellándose de frente contra una de las columnas que soportan el puente. Ni Diana ni Al-Fayed usaban sus cinturones de seguridad.

Los ocupantes fueron llevados al Hospital Pitié-Salpêtrière, donde a pesar de todos los intentos por salvar su vida, Lady Diana murió a causa de las heridas sufridas en el choque alrededor de las 4 de la mañana.
Aquí las teorías sobre las verdaderas causas de su muerte:

 

Henri Paul trabajaba para el servicio secreto británico
El padre de Dodi, el magnate Mohamed Al-Fayed, fue el principal impulsor de ésta y de muchas teorías conspirativas sobre la muerte de Diana y de su hijo. Según el empresario, el encargado de la seguridad del Ritz, Henri Paul, en realidad trabajaba para el M-16 —el servicio secreto británico.

Además, se ha dicho que Paul había bebido en exceso antes del accidente y que no tenía experiencia alguna manejando un vehículo de las dimensiones del Mercedes S-280 a altas velocidades. También se dijo que estaba tomando antidepresivos.
Henri Paul, quien conducía el auto en la noche fatal, saliendo del hotel Ritz momentos antes del accidente.

A insistencia de Al-Fayed, en 2004 se inició una investigación exhaustiva del accidente llamada “Operación Paget”, dirigida por el comisionado de la Policía Metropolitana de Londres, John Stevens; en ella, se analizaron muestra de sangre de Paul y se determinó que contenían un porcentaje de aquel tres veces superior al permitido por las leyes francesas.
Stevens no encontró ninguna prueba de sustancia que comprobara que Paul trabajaba en secreto para el M-16.

 

 

La carta de auxilio de Lady Diana
Según el mayordomo personal de Diana, Paul Burrell, la princesa le habría confesado en 1993, en una carta escrita de su puño y letra, sus temores acerca de que, tras su divorcio, el príncipe Carlos “la quería muerta en un accidente automovilístico”.
Según esta versión, la razón de la conspiración de parte del príncipe era que en realidad quería casarse con la niñera de sus herederos, a quien se le conocía como ‘Tiggy’.

Esta versión fue desechada, ya que ningún análisis grafológico confirmó que se tratara de la escritura de Diana, la cual perfectamente pudo haber sido imitada por Burrell para ganar notoriedad y poder vender su historia a los medios.

Diana estaba embarazada y la realeza británica ordenó su muerte.

Según se rumoró en aquellos entonces que, al momento del accidente, Lady Diana estaba embarazada de Al-Fayed y estaba próxima a anunciar su compromiso matrimonial con el magnate egipcio.

Esto habría enfurecido a la realeza británica, ya que resultaba impensable que el heredero al trono tuviera un medio hermano de ascendencia egipcia y de religión musulmana. Por ello, a decir de Mohamed Al-Fayed, el príncipe Felipe —duque de Edimburgo, consorte de la reina Isabel II y padre del príncipe Carlos— habría ordenado al M-16 la muerte de Diana y de su prometido.

Sin embargo, durante la autopsia realizada al cuerpo de Diana, no se encontraron rastros de la hormona HCG, que indicaría un embarazo, ni su útero parecía estar ocupado.

 

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