La exposición a los rayos del sol —así como a la luz azul que emiten las computadoras y smartphones— pueden afectar tu piel de forma importante.

Los rayos del sol pueden dañar seriamente nuestra piel, aun cuando no estemos expuestos a ellos de manera directa o recostados en una tumbona a la orilla del mar. Por esta razón, es necesario utilizar todos los días protector solar.

Manchas en el rostro difíciles de quitar, líneas de expresión más marcadas o envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias de no utilizar un producto que nos proteja de los daños provocados por el sol.

Debido a ello, los expertos recomiendan el uso de protector solar como parte de la rutina diaria de cuidado —incluso, si vas a estar todo el día en casa— puesto que los cristales de las ventanas no bloquean los rayos UVA.

El hecho de pasar mucho tiempo frente a las pantallas de computadoras y aparatos eléctricos afecta la piel de manera importante, puesto que la luz azul que emiten puede acelerar la generación de radicales libres y propiciar la aparición de manchas en la cara. Puede ser tan nociva como los rayos solares. Por ello, “Es importante proteger la piel de este tipo de luz con un protector solar para reforzar la barrera cutánea y hacerla más resistente”.

También se debe resaltar que no basta con aplicarse el producto solamente una vez al día, pues la piel lo absorbe y deja de proteger. Dentro de casa, como fuera de ella, la recomendación es aplicárselo cada 3 o 4 horas.

Otra idea errónea es pensar que en días nublados no es necesario utilizar protector solar. Nada más alejado de la realidad: las nubes sólo detienen el 70% de los rayos UVA Y UVB’S antes que éstos alcancen la tierra, por lo que pueden seguir teniendo repercusiones directas en las personas.

Como existen distintos productos dirigidos a los diferentes tipos de piel, lo más recomendable es consultar a un dermatólogo para identificar el tratamiento más adecuado para cada persona.

 

 

 

*Con información de Forbes*

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