Consejos sencillos y divertidos para que estas navidades sean mucho más respetuosas con el medio ambiente.

Navidad, el momento del año en el que nos reunimos con la familia y los seres queridos, nos hacemos regalos y compartimos suculentas (y excesivas) comidas y cenas. Para muchos se trata de una época entrañable y la excusa perfecta para quedar con personas a las que no ven hace un tiempo. Independientemente de esto, lo cierto es que la Navidad, en la mayoría de los casos, es una fecha un tanto consumista en la que gastamos y derrochamos más de la cuenta.

En un momento en el que nos encontramos inmersos en una urgente crisis climática, que nos exige actuar y empezar a cambiar ciertos hábitos y costumbres, empezar por la Navidad puede ser un buen comienzo. Te aseguramos que no es algo tan dramático como puede parecer de primeras.

En contra de lo que mucha gente piensa, introducir hábitos más ecológicos en nuestro estilo de vida no suele implicar enormes renuncias ni grandes sacrificios. Hay muchas cosas pequeñitas que podemos hacer con poco esfuerzo pero que suponen grandes regalos para el planeta. Y, además, muchas de ellas son divertidas, por ejemplo, fabricar nuestros adornos caseros a partir de materiales reutilizados y gastando poco dinero. Se trata de una actividad muy divertida que podemos hacer toda la familia y el resultado será una casa con una decoración personalizada y original. Empieza desde ya a guardar tarros de cristal de los de conservas. Con ellos puedes hacer portavelas e incluso decoraciones llenándolos con figuritas navideñas, del Belén, flores secas, piñas, ramitas… ¡Deja volar tu imaginación!

Otra idea, esta más enfocada a los regalos, es regalar objetos artesanales, de comercios cercanos, tiendas del barrio, que estén fabricados con materiales reciclados… Así estarás favoreciendo un consumo más sostenible. ¿Y qué te parece regalar experiencias como un masaje relajante, una sesión de spa o una comida en un restaurante especial? Quizá esa persona ya tiene de todo y con algo así la sorprendes.

Los adornos

Además de nuestro consejo inicial de fabricarlos de forma casera (en internet se pueden encontrar gran cantidad de manuales y vídeos con ideas de todo tipo), también puedes pintar o forrar los viejos adornos para darles un aire nuevo cada año.

Los regalos

Consumir con cabeza es bueno para tu bolsillo y para el planeta. Hay muchos juguetes hechos con materiales más sostenibles y duraderos, con baterías recargables en lugar de pilas y que estimulan la creatividad de los más pequeños. Compra en negocios de proximidad o a artesanos locales, es una forma de apoyar a un sector que está sufriendo mucho con esta crisis y, además, evitamos emisiones extra de CO2 en el transporte. Realiza regalos no tangibles, por ejemplo entradas para el cine y el teatro e incluso semillas para tener plantas melíferas porque son ornamentales y de indudable belleza, además contribuyen a la alimentación de gran cantidad de insectos polinizadores, entre ellos las abejas. Y, por supuesto, intenta que el embalaje sea comedido y, si puede ser reutiliza el papel de regalo o crea el tuyo propio personalizado con papeles o periódicos viejos.

El Nacimiento

No compres uno nuevo cada año: puedes irlo completando con figuras nuevas o cambiar su disposición para no aburrirte. También se puede hacer con material reciclado o incluir elementos como nieve (con harina), un río (con papel de plata reutilizado) o zonas de arena. ¡Ojo con el musgo! Nada de cogerlo por el campo, está protegido y sólo puede adquirirse en los viveros autorizados.

El árbol de Navidad

Los árboles artificiales se fabrican con PVC, un material que, además de fabricarse en un proceso muy contaminante, suele ser transportado desde puntos muy lejanos, con las correspondientes emisiones de CO2. En muchos viveros con producción controlada se cultivan árboles naturales (y mejor si son autóctonos) que atrapan CO2 durante su vida. Después de las fiestas hay que devolverlos al servicio de recogida del ayuntamiento para que replanten los que sigan vivos o hagan compost. Otra opción es fabricar un árbol casero con material reciclado o, incluso, decorar con bolas y espumillón alguna planta de interior grande.

La iluminación

No tengas las luces encendidas todo el día, resérvalas para momentos especiales y puntuales. Las luces, mejor si son LED, ya que consumen menos.

Mesa navideña

Usa manteles y servilletas de tela lavables y la cubertería de toda la vida: con las adecuadas precauciones, son totalmente seguros. Por ejemplo, se pueden poner gomets o etiquetas de colores para que cada comensal tenga los suyos perfectamente ubicados. Mejor evitar las fuentes de comida compartidas.

Menú

Una situación clásica de las cenas navideñas es que casi siempre se prepara muchísima más comida de la que se va a consumir, y gran parte de ella acaba en la basura. Haz un menú razonable, prepara una lista para no comprar más de lo necesario y, en caso de que haya alimentos sobrantes, úsalos en los días posteriores para hacer nuevas recetas. Los alimentos y dulces navideños, mejor que sean ecológicos y de proximidad.

Cocina con cabeza

Primero elige el microondas, después la olla a presión y por último el horno, conseguirás ahorrar entre un 60-70% de energía y tiempo si eliges el primero o el último. No abras el horno mientras esté en funcionamiento o perderás más del 20% de la energía acumulada e intenta cocinar varios alimentos a la vez, recuerda apagarlo antes de finalizar la cocción para aprovechar el calor residual.

Frigorífico y lavavajillas

No tengas la nevera abierta demasiado rato y espera a que los alimentos se enfríen del todo antes de guardarlos. Si tienes lavavajillas, úsalo siempre que esté lleno y elige programas cortos y ecológicos, que ahorran agua y energía.

Reutiliza y recicla

Guarda adornos y papeles de envolver para otras ocasiones, da una nueva vida a la ropa y juguetes viejos o haz donaciones y, lo que no puedas reutilizar, deséchalo en su correspondiente contenedor de reciclaje o llévalo al punto limpio en caso de guirnaldas luminosas o aparatos electrónicos irreparables.

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