Está claro que la Navidad es una fecha en las que los niños más disfrutan. El ambiente de luces y villancicos atraen a los pequeños como moscas a la miel, pero si a eso se suma que llegan Papá Noel y los Reyes Magos cargaditos de obsequios, ya tienen motivos suficientes para ser felices el resto del año; pero lo que no teníamos tan claro es que la Navidad fuera saludable para los padres.
Resulta que entre todo ese remolino navideño hay otras actividades, propias de estas fechas, que aportan beneficios para la salud y que nosotros desconocíamos por completo.

 

1. Se ha comprobado que las personas que tienen más amigos, o se llevan bien con sus familiares, tienen una presión arterial más baja que la media, menor masa de grasa corporal, menor estrés y ansiedad, menos dolores de cabeza y menos problemas digestivos. Las razones no son concluyentes, pero todos estamos de acuerdo que quedar con los amigos, romper las rutinas diarias, y hablar con personas que sobrepasen el 1,35 m de altura, de vez en cuando, debe tener sus ventajas para la salud, por lo menos la mental.

 

2. Por otro lado, regalar nos hace felices (menos para los tacaños). El estudio muestra cómo regalar a los demás, especialmente a tus hijos, nos hace segregar dopamina, la hormona del bienestar, y oxitocina, la hormona del amor, que nos acerca más a los demás y nos hace sentir bien.

 

3. Y, ¡algo que parecía imposible! que te abrace tu tía Francisca la del pueblo, te viene fenomenal para prevenir el estrés y la depresión. Se ha comprobado que aquellos que reciben más abrazos tienen menos riesgo de tener estas enfermedades muy propias del siglo XXI. Así que estate preparado para recibir abrazos hasta de tu primo tercero si quieres estar el resto del año en modo zen.

 

4. Si además no tienes demasiado dinero para costearte la decoración navideña de tu casa y tienes que recurrir a las tijeras y la cartulina para hacer el árbol de Navidad con bolas incluidas ¡mucho mejor! Porque se ha visto que las manualidades favorecen tu concentración, estimulan tu creatividad, te hacen pasar un buen rato con tus hijos y hacen aumentar la autoestima de toda la familia.

 

5. Pero espera, que todavía te queda lo mejor. ¡Las comidas de Navidad adelgazan! El estudio concluye con que la dieta en la que llevas medio año metido, y que te ha estado amargando la existencia hasta que has podido meterte en el traje de Fin de Año, va a dejar de funcionar en breve, ya que tu cuerpo se ha habituado a ella. Así que para activar tu metabolismo nada mejor que hincharse a polvorones durante un par de días.

Leave a comment