El Duque de Edimburgo nació en la isla de Corfú como príncipe Felipe de Grecia al ser el único hijo varón del príncipe Andrés de Grecia y de la princesa Alicia de Battenberg. Su familia vivía en el palacio de Mon Respos, del alto comisionado británico para las Islas Jónicas. Sin embargo, en 1922, cuando el príncipe tenía tan solo 18 meses de edad, se vieron obligados a abandonar la isla después de que la familia real en Grecia fuera exiliada.

Después se trasladó a Escocia, donde estudió hasta la edad de los 18 años, y acabó alistándose en 1939 como cadete en la Real Marina de Gran Bretaña

Fue en aquella época, mientras servía en la Segunda Guerra Mundial, cuando consolidó formalmente su relación con la princesa Isabel, hija del rey Jorge VI y actual reina de Inglaterra. 

Renunció a su título real griego en 1947

Luego de haber conocido a la entonces princesa Isabel, Felipe decidió convertirse en ciudadano británico naturalizado, así que cambió su apellido a Mountbatten.  Sin embargo, en la víspera de la boda, el por entonces rey Jorge VI le concedió los títulos de duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón Greenwich, y le otorgó el tratamiento de Alteza Real.

Tras incorporarse a la Royal Navy, el príncipe Felipe pasó seis meses en el Océano Índico como Guardiamarina a bordo del acorazado HMS RAMILLIES en 1940. Poco después, fue ascendido a subteniente y designado al HMS WALLACE y en 1942 se convirtió en el primer teniente de barco más joven con apenas 21 años.

Ya en 1952 fue ascendido a comandante, pero tuvo que dejar su carrera tras la muerte del rey Jorge VI y el ascenso de Isabel al trono. Finalmente, cinco años más tarde, Felipe fue nombrado príncipe del Reino Unido por la reina Isabel II y tuvo que iniciar un proceso para poder adaptarse a esta nueva vida.

El consorte con más años de servicio

La reina Isabel II y el príncipe Felipe procrearon cuatro hijos: el príncipe Carlos de Gales, la princesa Real Ana, el príncipe Andrés, duque de York, y el príncipe Eduardo, conde de Wessex. 

Tras cerca de 70 años como consorte de la reina, el duque de Edimburgo se convirtió en el compañero de una soberana británica con más años de servicio, apoyando su labor en todo tipo de eventos y ceremonias. Su papel en Inglaterra fue relevante durante esos años desde que comenzó, al principio de su relación, a acudir a todas las giras por la Commonwealth.

Facetas públicas y privadas

En público Felipe solía mostrarse ataviado con traje militar de gala, un emblema de sus títulos de alto rango en las fuerzas armadas y un recordatorio tanto de su experiencia de combate en la Segunda Guerra Mundial como de su linaje marcial: era sobrino del líder de guerra Lord Mountbatten.

Muchos lo veían como un personaje casi siempre distante, aunque ocasionalmente indiscreto en público, dado a irritar a los ciudadanos con comentarios fuera de lugar, calificados de inconscientes, insensibles o algo peor.

Con el paso de los años, se corrió la voz de que Felipe, en privado, podía ser irascible y exigente, frío y dominante, y que, como padres, él y la reina, emocionalmente reservada, aportaban poca calidez al hogar.

Incluso, como muchos británicos pensaban que la familia real era cada vez más disfuncional, consideraron que Felipe era un actor bastante significativo en una coyuntura que hizo que muchos se cuestionaran precisamente lo que él e Isabel debían garantizar: la estabilidad de la monarquía.

Reconocimientos

Reconocido por haber fundado el programa del Premio Duque de Edimburgo en el año 1956, el príncipe fue mecenas o presidente de cerca de 780 organizaciones y siempre demostró un especial interés por la investigación, el medioambiente, el desarrollo científico y el deporte. 

Luego de sufrir algunos episodios delicados de salud, en mayo de 2017 anunció que dejaría de llevar a cabo compromisos públicos contando con el apoyo pleno de la reina. A mediados de febrero de este año, el príncipe Felipe ingresó en el hospital tras haber sufrido una indisposición, sin que trascendieran más datos de forma oficial y únicamente confirmando que no se trataba de Covid-19.

Después de 28 días de haber ingresado salió del hospital, donde fue operado con éxito de un problema cardiaco preexistente, según el Palacio de Buckingham. El príncipe Felipe murió en 9 de abril del presente año a la edad de 99.

Leave a comment