Este 10 de mayo quiero dedicarlo con amor a las abuelas, la segunda madre para unos, las primera y única para otros. También llamadas ángeles que ayudan a Dios en el desarrollo emocional y espiritual de los nietos, son también las manos más efectivas que Dios en la Tierra. Aunque con frecuencia los nietos hagamos hasta lo imposible por no hacer caso a sus consejos y recomendaciones.

La abuela materna es la encarnación del amor más puro que puede existir en la tierra. Las abuelas maternas, son la evidencia de que el amor sincero y desinteresado existe. Están bendecidas y armadas con el hecho de que no tienen con sus nietos que ejercer el rol que mantenemos las madres todos los días: reglas, límites, permisos, calificaciones, cuestionar las amistades de los hijos y asistir a las juntas escolares.

Las abuelas forman con sus nietos un vínculo intenso e indisoluble. Con frecuencia, con gusto y pasión son encargadas de transmitir valores y de educar desde las emociones, capitalizando todas las experiencias que la vida les dio y que además manejan el pasaporte perpetuo que les permite ejercer LA COMPLICIDAD CON LOS NIETOS, una gran tolerancia, un amor que no conoce límites (y un arma secreta que mencionaremos al final de este artículo). Son compañeras de juego, confidentes y consejeras sabias. El papel de las abuelas tiene múltiples facetas indispensables en una sociedad como la nuestra que valora las familias ampliadas, en contraste con la sociedad norteamericana o española, donde los abuelos son un estorbo que hay que mandar a un almacén, los mal llamados “Hogares de Retiro”.

Estos seres únicos y especiales convertidos en puntos cardinales de nuestra infancia, marcan nuestros corazones de manera que no se puede igualar, el olor de la casa de los abuelos vive por siempre en nuestros corazones. Cada momento compartido deviene en el más memorable recuerdo o en una adorable he inolvidable anécdota con exceso de ternura y risas. Y la ayuda de las abuelas durante la formación del carácter y la personalidad del infante, niño, joven y adulto que aún tiene a su abuela constataran que este regalo es inestimable.

Las abuelas maternas, aman pasar tiempo con los niños: en casa bañándolos una noche, dándoles leche, contándoles o cantándoles canciones para que duerman al igual, que disfrutan los paseos que puedan tener con sus nietos por el parqué bien caminando o si les toca empujar el cochecito, mientras comparten una rica nieve.

Ella son las mujeres ideales para llenar de besos a esos bebés y también las idóneas para enseñarles una canción o un baile. Las abuelas, les enseñan que no deben preocuparse y que no debe importarles lo que los demás opinen sobre ellos. Siempre les recalcan que lo más importe de todo es que su felicidad es primero y que siempre hay que respetar a los demás.

Aunque para las mamás todo esto es rutina y a veces hasta se aburren de repetirlo, cuando eres abuela, el panorama cambia. Estas rutinas son experiencias inolvidables y que no estas dispuestas a perderse por nada en el mundo. Saben que cada día es un regalo que debe aprovechar con sus nietos.

Gracias a todas esas abuelas, que hacen que los días de nuestros hijos sean únicos y especiales.

Dedicado a mi abuela, para mi mami, mi mamá, con mucho cariño para mi santa mama Bella, te amo y te agradezco por tanto y tanto que me has dado en esta vida y que me sigues dando día a día, ahora con tus bisnietos también lo haces, estaré eternamente agradecida de corazón por tanto y tanto amor infinito he incondicional que siempre me has dado y el tiempo que me has dedicado durante toda mi vida mama bella.

P.d 1: Las abuelas dejan huella en el alma y el corazón eternamente

P.d 2: El arma secreta de las abuelas – los reto a que me desmientan- es la comida que preparan: Esas recetas que atesoran y que muchas veces fueron transmitidas en su tiempo por sus propias abuelas. ¿A poco no?

Por: Erendira Paz

Psic. Clínica

Cédula: 8156408

Correo:

erendirapaz2017@hotmail.com

Cel. (667) 996-3761

psicologa_erendirapaz                                       

Leave a comment