Hoy en día es muy importante llevar una alimentación balanceada, no por moda o por tratar de ser “fitness”, sino por la importancia de los aportes nutrimentales que benefician a nuestro cuerpo. Ahora con los cambios de clima que se aproximan por la temporada otoñal, no está demás checar lo consumimos y cómo afecta o beneficia a nuestro sistema inmunológico.

¿Qué es el sistema inmunológico?

Es una red compleja de células, tejidos y órganos que funcionan en equipo para defender al cuerpo de los gérmenes. Este sistema ayuda a reconocer los ‘invasores’ y a mantenerlos fuera del organismo y, si no logra aislarlos, ayuda a encontrarlos y deshacerse de ellos.

Una alimentación saludable proporciona nutrientes esenciales para fortalecer el sistema inmunológico, los alimentos ricos en vitamina A, C, E, D y antioxidantes mantienen su sistema inmunológico saludable y funcionando en un nivel óptimo.

A continuación veremos porque es importante el consumir estas vitaminas:

Vitamina A: Es necesaria para la formación de anticuerpos e interviene en el mantenimiento de la piel, ojos, sistema digestivo y genitourinario. Lo podemos encontrar en alimentos como es la zanahoria, huevos, espinacas, calabaza ect.

Vitamina C: Además de ser antioxidante, regula la respuesta inmunitaria y estimula las funciones de los leucocitos. Entre los alimentos ricos en vitamina C están el kiwi, limón, naranja, papaya entre otros pero recuerda que es una vitamina muy termolábil por lo que el cocinado daña su estructura es mejor consumirlo en frutas frescas.

Vitamina E: Esta vitamina tiene función antioxidante y además su función específica es incrementar la actividad de los linfocitos T, protegiendo las membranas celulares. La podemos encontrar en aceites como el de girasol y el de soja, en cacahuates, maíz, frutos secos entre otros. Una sugerencia es consumir esta vitamina con germen de trigo que lo podemos encontrar estos dos componentes juntos en pastillas en cualquier farmacia.

Vitamina D: Regula la función inmunitaria por su papel en la producción de proteínas antibacterianas. La vitamina D se encuentra mayoritariamente en los pescados azules, los huevos, las setas y los lácteos enteros.

Antioxidantes: Los antioxidantes son sustancias naturales o fabricadas por el hombre que pueden prevenir o retrasar algunos tipos de daños a las células. Los antioxidantes se encuentran en muchos alimentos, incluyendo frutas y verduras. Investigadores de la Universidad Miguel Hernández han señalado el clavo, de origen asiático, como la mejor especia antioxidante por su mayor contenido en compuestos fenólicos, entre otras propiedades.

El organismo debe estar siempre alerta ante la presencia de microorganismos que puedan causar una posible infección para lo cual es necesario que sus moléculas, células y mecanismos se encuentren en perfecto estado y organizadas para responder de forma adecuada. Ya que un correcto mantenimiento del sistema inmunológico requiere un consumo constante de todas las vitaminas y minerales necesarios. Para ello, es necesario asegurarse de seguir una dieta equilibrada que incluya nutrientes, frutas y verduras en abundancia.

Como te diste cuenta, estas vitaminas podemos encontrarlas en alimentos simples como frutas y verduras, no es necesario invertir en suplementos alimenticios, a menos que lo requieras por alguna condición de salud en específico.

El ejercicio es muy importante

El simple hecho de trotar, realizar algunas sentadillas, saltos o estiramientos, es una ayuda para nuestro sistema inmune. Además, nos ayuda a tonificar los músculos y piel de nuestro cuerpo, aportando a nuestro bienestar.

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