Las adicciones son, biológicamente, la respuesta que algunas personas desarrollan para satisfacer la necesidad de llenar un vacío emocional o existencial utilizando satisfactores externos. El problema aquí es que después de que pasan los efectos temporales de este satisfactor, se vuelve a sentir el mismo vacío, pero ahora con mayor crudeza e intensidad; por lo que la necesidad de llenarlo se hace cada vez más fuerte y se genera un círculo o ciclo que es prácticamente imposible de romper por las personas sin solicitar ayuda médica, psiquiátrica y psicológica.

Ante la pregunta ¿para qué la adicción?, la respuesta es para conseguir el amor, afecto, consuelo, cariño, aceptación, reconocimiento de los padres que, o bien no he tenido, o he tenido en exceso, además de los padres, también está el conseguir pertenecer a un grupo social o familiar con formas de convivencia no sanas o destructivas a nivel emocional y de salud física.

Cuando hablamos de adicción normalmente acuden a nuestra mente imágenes relacionadas con drogas y estupefacientes, sin embargo, hay personas adictas a la comida, al sexo, al trabajo, a ir de compras, a las maquinitas, a los juegos de azar e incluso a las relaciones, permíteme referirme a ellas como tóxicas, tal es el efecto dañino que conlleva para la persona en cuestión como para todas las cercanas a él o a ella.

Todas las adicciones tienen un punto en común: evitar volver experimentar un tremendo dolor ya vivido. Esto ocasiona que en la edad adulta se vivan momentos de soledad, rechazo, desconfianza, sentirse perdido o desconectado de sí mismo; sin saber qué es lo que se espera de él o ella, ni lo que realmente quiere hacer. Y si bien la adicción la traslada por un corto espacio de tiempo a un mundo de fantasía, también la regresa con mucha más crudeza a la realidad descarnada que tiene que enfrentar.

Una adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. A vivir una realidad y un mundo consiente, donde las emociones varían en diferentes momentos de la vida, ya que esto es vivir, es aprendizaje y crecimiento, mas estas situaciones no significa sufrimiento, paradójico yo lo llamaría descubrimiento de nuevas cualidades que se van adquiriendo en el transcurso de esta hermosa experiencia llamada vida.

CUALQUIER ADICCIÓN COMIENZA CON DOLOR Y TERMINA CON DOLOR. No importa a qué sustancia sea usted adicto: alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o a una persona, usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor.

La buena noticia es que hay alternativas y hay soluciones. Existen grupos de ayuda y clínicas con terapeutas especializados que son eficaces para romper el ciclo mortal de las adicciones. Y es muy importante que, si usted tiene un familiar en estas circunstancias, lo anime a buscar el tratamiento que puede salvar no sólo la vida de la persona con adicciones, sino también en ocasiones la de otras personas cercanas a él/ella.

PD: Las enfermedades adictivas necesitan de la mentira, solo ocultando la realidad pueden sobrevivir; La honestidad es el camino es el verdadero camino a la libertad emocional y mental.

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