Cuantas dudas se han manifestado con la presente pandemia en relación a la salud, como nunca la gente se ha enfocado de diversas maneras en este gran pilar de vida. En las circunstancias complejas como la presente se manifiestan los caracteres y personalidades de cada quien y surgen temas espinosos como quien desea vacunarse y quien no, quien quiere que todo se resuelva sin el menor esfuerzo y quien busca el camino de protección ante la posibilidad de enfermar, quienes se paralizan ante el miedo buscando culpables y quienes ponen acción a cambios necesarios que les generen beneficios en el organismo.

Dos temas se complican en la actualidad: el económico y el de salud, habrá quienes protejan el primero y quienes se enfoquen en el segundo según sus circunstancias y propósitos personales. Poco se habla de cómo cultivar la vida saludable y mucho de la enfermedad; si nos enfocamos en la prevención la atención obligada es el sistema inmunológico, considerando que el sistema nervioso funge también como partícipe del bien estar del individuo, recordemos que somos un todo y estar con cierta estabilidad emocional y buen ánimo es un importante factor de salud.

Incrementar la buena función del sistema inmunológico comienza con una buena nutrición, con girar la mirada hacia los productos más naturales y orgánicos posible, todo aquello que no tenga etiqueta decían mis maestros de nutrición, lo que sale de la tierra, del campo, de los árboles, del mar, lo que por sentido común sabemos que nos beneficia y ahora con la marca de etiquetas sabemos el contenido de cada producto empaquetado que a mí en lo personal me hace detenerme antes de decidir cuánta azúcar o calorías llevo a mi carrito de compras en el supermercado. 

¿Qué es el sistema inmunológico? ¿Y cuál es su función e importancia? Por naturaleza tenemos un guardián en el cuerpo, este nos protege de infecciones, virus y bacterias, escuchamos comúnmente que hay que subir las defensas para estar bien, bueno, de eso se trata. El sistema inmunitario es una compleja red de células, tejidos y órganos los cuales conforman a este guardián protector que combate gérmenes invasores y se compone de diversas partes:

La piel, las membranas mucosas, los glóbulos blancos, el sistema linfático, incluye órganos y tejidos como el bazo, el timo, las amígdalas y hasta la medula ósea. Cuando nuestro sistema inmune detecta sustancias que considera dañinas o extrañas llamadas antígenos, pudiendo ser células cancerosas o quemaduras solares por ejemplo crea anticuerpos para defenderse y su función será más efectiva si el cuerpo esta cuidado.

Lo que daña a este protector natural que tenemos son adicciones como el alcohol, las drogas, el tabaco, la vida sedentaria, la obesidad, el insomnio, la mala alimentación, la automedicación no prescripta, son algunos de los más perjudiciales, por eso la insistencia de una vida sana, la vida nos pone retos que estando fortalecidos podríamos salvar de mejor manera que siendo vulnerables. Aun cuando nada es absoluto en cuestión de salud, es mejor estar en buenas condiciones.

Cuidar nuestro sistema inmune es hoy un valor agregado que nos dará calidad de vida en nuestros años venideros. Gracias por tu atención. ¡Excelente mes para todos!

Leave a comment