El coronavirus va a terminar convirtiéndose en el nuevo Grinch de la Navidad. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que las cifras de contagios dieran un vuelco y pudiéramos vivir unas fiestas navideñas tal y como las hemos celebrado siempre.

Todos los pronósticos indican que este año no vamos a estar para muchas fiestas. De hecho, según los expertos, es bastante probable que las restricciones y las limitaciones sean la tónica dominante en la época más familiar del año. Ya podemos ir olvidándonos de cenas y eventos multitudinarios. ¡Toca reinventar la Navidad!

Por difícil que nos resulte, tenemos que aceptar que la dichosa COVID-19 no va a desaparecer de nuestra vida de la noche a la mañana. Es momento de ser responsables y seguir las recomendaciones de la OMS y las Autoridades Sanitarias (mascarilla, higiene de manos y distancia social) para doblegar la curva e intentar recuperar la antigua normalidad cuanto antes.

Numerosos expertos sitúan el pico de la curva de la segunda oleada de la pandemia en diciembre, así que la Navidad no pinta demasiado festiva. ¿Cómo lo deducen? Con la ayuda de los modelos matemáticos. Dichos modelos permiten simular el comportamiento de la enfermedad en un territorio concreto teniendo en cuenta los casos detectados, los no detectados, las hospitalizaciones y las medidas de control o la relajación de estas. No son fiables al cien por cien, ya que hay variables que van alterándose a diario y otras que se desconocen, tales como el desarrollo y la duración de la inmunidad de la enfermedad y en qué grado lo transmiten los enfermos con o sin síntomas. Aun así, proporcionan una información muy útil de cara a tomar decisiones acertadas y diseñar planes de acción para controlar la pandemia.

Máximo 6 personas a la mesa
El modo en que se está desarrollando la pandemia y la información que proporcionan los modelos matemáticos han llevado a algunas Comunidades Autónomas a empezar a pensar en la Navidad.

 

Nada de cenas multitudinarias
Ni conciertos de Navidad, ni fiestas de Nochevieja, ni encuentros con los amigos de siempre… Este año las reuniones tendrán que ser reducidas y sin muchos aspavientos. Incluso juntándonos con la familia más directa debemos tener cuidado. Aunque te cueste, intenta mantener la distancia de seguridad siempre y procura no quitarte la mascarilla cuando estés con personas con las que no cohabitas. Es la única forma de no ponerlas en riesgo.
“El grueso de los contagios se está produciendo en situaciones cotidianas y permitidas, en muchos casos en el entorno familiar. Debemos intentar no vernos tanto con no convivientes y limitar nuestros contactos.

 

Despídete de las fiestas de empresa
Se avecinan tiempos difíciles para la hostelería y los negocios que dependen de la afluencia de público. Las cenas de empresa suponían una buena inyección económica para este sector, pero estas navidades no van a ser precisamente de grandes celebraciones. Mientras las reuniones estén limitadas a 6 o 10 personas, las medianas y grandes compañías van a tener que posponer los eventos que realizaban para sus empleados cuando llegaban estas fechas.
Lo mismo ocurre con las reuniones de amigos.

Compra tus regalos online
Esta Navidad hay que evitar por todos los medios aglomeraciones y concentraciones de personas. El epidemiólogo Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria en situaciones de Crisis de la OMS y profesor asociado de la Escuela Andaluza de Salud Pública, recomienda hacer las compras navideñas online: “Hay que evitar las aglomeraciones. Los centros comerciales deberían establecer aforos limitados y controlar las entradas y salidas de público para evitar la confluencia de mucha gente. Calculo que la vacuna no estará disponible para la mayor parte de la población hasta mediados o finales de 2021. Hasta que llegue ese momento, habrá que adoptar medidas restrictivas. Debemos apagar cualquier mínimo fuego que pueda surgir”.

 

Amigo invisible a domicilio
Al principio de la pandemia, con el confinamiento global, aumentaron mucho los regalos a domicilio. La mayoría sorprendimos a algún ser querido con un desayuno, una cesta gourmet, unas flores o un detalle que los mensajeros llevaban directamente a su casa.
Muy probablemente repetiremos esta pauta por Navidad. El amigo invisible va a tener que viajar directamente a domicilio. Seguramente recibas algún paquete en casa, así que puedes seguir las recomendaciones de los expertos para mantener al virus de puertas para afuera.

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