La forma de desarrollo de estos niños es mucho más rápida, acelerada a diferencia del resto de los niños, por ende, necesitan mayor cantidad de estímulo constantemente.

Debemos tener claro que esto no es una patología, son bebés diferentes, con características muy distintas a otros, donde su cerebro se desarrolla más rápido de lo habitual y para que esto suceda necesitan más estímulos afectivos, sensoriales y del movimiento, por lo tanto, debemos darles lo que ellos demandan para que se pueda lograr ese desarrollo óptimo de su cerebro, esto no significa sobre proteger, mal educar y permitir que se vuelvan groseros, agresivos y berrinchudos. Debemos de tener en cuenta que los padres de estos niños con frecuencia son muy criticados y juzgados, los familiares o personas a su alrededor siempre los catalogan de tremendos, inquietos, llorones, fastidiosos.., verdaderos niños demandantes, agotadores, niños sin límites o de alta necesidad (High need baby).

Los bebés de alta demanda tienen características propias que los distinguen de los no demandantes, las cuales son: Son muy intensos, son muy absorbentes especialmente con la madre, insatisfechos todo el tiempo demandan atención, no están quietos siempre están listos para cualquier cosa e, incluso, su mente siempre está activa, despiertan frecuentemente por la noche y no hacen siestas o si las hacen son muy cortas, son impredecibles Hacen cosas que los padres no esperan. Tips para padres con bebés y niños de alta demanda

Cuando acuden a mi consulta por esa inquietud, les explico a los padres por qué se produce este comportamiento y les pido que comprendan, que son niños que no realizan las cosas por conciencia propia son estímulos que le llegan demasiado rápido a su cerebro y provocan estar constantemente actuando por impulso. Si llevan a cabo mis recomendaciones, verán que a partir de los 3 a 6 meses, el nivel de intensidad bajará porque ellos deben buscar la forma de ofertar a sus hijos lo que ellos demandan, antes de que se produzca una crisis o situación agotadora.

A si mismo reconocer que hay niveles y en muchas ocasiones será necesario por la seguridad del niño y su buen desarrollo evolutivo llevar su tratamiento psicológico con acompañamiento psiquiátrico. Ningún niño que lleva acompañamiento psiquiátrico es para que se encuentre dormido, si es así, estaríamos hablando de un mal diagnostico o medicación sin receta por parte de los padres.

1. No lo compares con nadie, ni con sus hermanos, si los tiene o con otro bebé, llámese vecino, sobrino, etc. Cada persona es única y las comparaciones afectar su autoestima.

2. Dedícale tiempo, eso le calmará y le dará seguridad, debe estar en más de una actividad deportiva.

3. Refuerza su buen comportamiento con frases y acciones positivas, sobre todo cuando está calmado, sonriente y de buen humor.

4. No utilizar la violencia, reforzarías su lado negativo y afloraría su rebeldía.

5. No complacerlo tampoco en todo lo que demande, podría utilizarlo más adelante para manipular y aumentar la magnitud de los berrinches.

6. Cuida su alimentación, es de suma importancia reducir al máximo la cantidad de azúcar en su vida diaria.

7. Actuar con muchísima calma y mucho amor ante una rabieta, pero a la vez con firmeza.

8. Si te sientes agotada física y mentalmente, es válido pedir la ayuda de un familiar o cuidador, eso te ayudará a liberar tensiones.  Recuerda que somos humanos y en cualquier momento puedes perder los estribos y/o caer en depresión.

9. Haz horarios bien definidos para que duerma por las noches y que realice sus actividades.

PD: Para ser un padre especial no se necesita tener un hijo con necesidades especiales, sino hacer de nuestro hijo el más especial y perfecto para nosotros, sin importar su condición.

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